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Opinión

2017 EU, un año caótico en un país dividido

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Por: Enriqueta Cabrera

Diciembre de 2017 el presidente Donald Trump logró que el Congreso aprobara, gracias a la mayoría Republicana en ambas Cámaras, la reforma fiscal más importante desde 1986. En ambas Cámaras los Demócratas votaron en contra por ser una reforma que beneficia a los más ricos con una importante reducción de impuestos y porque representa un aumento de 1.5 billones de dólares del déficit fiscal que aumentará la enorme deuda, que asciende a 125% del PIB anual y que pesa sobre las finanzas públicas. En 2017 el Congreso está dividido, el país también. El triunfo de Trump con la aprobación de su primera ley, representa la fuerza, pero también la debilidad de la política de Trump que no se apoya en el consenso bipartidario, que no construye acuerdos sino que impone y divide aún más a un país ya dividido. Pero sobre todo que aumentará la desigualdad, uno de los problemas sociales más graves de EU. Trump logró la mayoría con un solo partido, construida en beneficio de los más ricos.
La parte fundamental de la debilidad de la reforma fiscal se encuentra en la desproporción en que se reducen los impuestos a los más ricos, a los desarrolladores inmobiliarios, a las grandes corporaciones… (de 35% al 21%) de manera permanente. Mientras para los trabajadores de ingresos medios y bajos habrá un recorte impositivo mucho menor y de manera sólo temporal.
Las encuestas publicadas por “Pew Research Center” y del “Washington Post-SurveyMonkey Poll”, recogen la percepción de los estadounidenses del año de 2017 en relación con las políticas del gobierno en un país dividido, con descontento social y en el que priva la incertidumbre.
Según “Pew Research Center”, Trump tiene los más bajos niveles de apoyo popular en torno a sus políticas públicas, y en particular respecto a las políticas de salud (health care) que se redujo de 56% a 36%, frente a la pobreza, al medio ambiente y de respuesta a los desastres naturales. Aumentó ligeramente el apoyo al manejo del sistema de inmigración de Trump, que en 2017 alcanzó 32% contra 28% en 2015.
La encuesta publicada por el “Washington Post”, destaca que al interrogar a los estadounidenses sobre como vivieron el año de 2017 la palabra más utilizada fue “caótico”. 58 por ciento dijo que 2017 fue un mal año para el país en su conjunto, para el rol de EU en el Mundo, para las relaciones de raza, pera la cobertura mediática, para el sistema político y el presidente. El 66% indicó que el país va en dirección equivocada. Mientras Trump insiste en que la fortaleza de la economía muestra que está haciendo un buen trabajo. 59% de los Republicanos dicen que el país va en una buena dirección.
Pero resulta que Trump tiene el nivel más bajo de aprobación comparado con los últimos tres presidentes: Clinton 52%, Bush 86%, Obama 49% y Trump 36%. De entre 85% que se refirieron a problemas no económicos, la insatisfacción con el gobierno por su débil liderazgo, el siguiente tema fueron las relaciones de raza o racismo, la política de salud (health care) y la no-unificación del país.
Según la encuesta de “Pew Research”, considerando los resultados de conjunto, sin divisiones partidarias, las políticas de Trump con una mayor oposición fueron (1) poner fin al DACA, protección contra deportación de jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños con 86% en contra; (2) poner fin al regulaciones del clima (establecidas por Obama): (3) salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el Clima; (4) prohibición migratoria para musulmanes de varios países. La construcción del Muro en la frontera con México es rechazada por más del 60% de la opinión pública.