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Opinión

2018: devaluación y promesas

Por: Teresa Guerra

Donald Trump. Foto: AFP.

Donald Trump. Foto: AFP.

EN LA VÍSPERA DEL 2018. Aunque ahorita nadie quiere saber de noticias, y se vive la ilusión de Navidad, unión familiar y festejos de Año Nuevo, en enero tocaremos Tierra y lamentablemente la realidad nos dará en la cara. El peso está en su peor momento de valor frente al dólar, y eso ya es mucho decir, en un año donde la devaluación de la moneda en México ha estado a la orden del día; las secuelas de esa devaluación se dejarán sentir con fuerza a partir de los primeros días del año próximo y se empalmarán con la cuesta de enero, que se caracteriza por el alza de los precios, así que nos espera la cruda realidad de nuestra economía y su fragilidad frente a todo lo que acontezca en los Estados Unidos.

2017 ha sido un año complejo, no solo por los efectos adversos, desaciertos y ocurrencias del gobierno de Donald Trump, sino las secuelas que dejaron los sismos en el sur del país, las tragedias y pérdidas de vidas, la reconstrucción pendiente, la violencia e inseguridad creciente, el impacto negativo en materia económica de las medidas tomadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto, entre ellas los incrementos a los combustibles; de hecho, este año arrancó con una insurrección ciudadana en casi todos los estados por el gasolinazo.

Nos esperan tiempos difíciles, en 2018 nuestra economía será más golpeada, el impacto de la devaluación del peso y de la reforma fiscal en Estados Unidos no ha acabado de sentirse, tampoco la paralización de los acuerdos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte; menos aún se conocen los efectos de los recortes presupuestarios en áreas estratégicas de desarrollo social, educación, salud y obra pública, y sin embargo, el 2018 intentarán vendernos ilusiones. Lo contradictorio será que compremos sus cuentos, y que los políticos nos engañen con sus falsas promesas de cambio. ¿O no?

CONSPIRACIÓN TRUMP. Todo se alinea en contra de los mexicanos, sobre todo con la política de Donald Trump, y teniendo de vecino a un gobierno tan poderoso, que solo busca el beneficio de unos pocos en Estados Unidos, haciendo más difícil la condición de los latinos dentro y fuera de los Estados Unidos. México resiente más los estragos de las ocurrencias de Trump, la devaluación del peso es muestra de ello;  recientemente el gobierno estadounidense impulsó, y se aprobó en el Congreso, una reforma fiscal que va a beneficiar a grandes corporaciones y empresarios en Estados Unidos, ni siquiera ha entrado en vigor dicha reforma, pero ya está perjudicando a la economía de México. Pareciera que Trump conspira en nuestra contra, primero fue el muro, después su política antiinmigrante, sus expresiones discriminatorias y groseras contra los mexicanos, sus descalificativos y ahora su política económica. Trump tira golpes, daña a los pobres en Estados Unidos, pero, nuestra frágil economía lo resiente más. ¿O no?

¿BARCO A FLOTE? Sin embargo, como si todo fuera bonanza, Enrique Peña Nieto presume que mantuvo el barco “a flote”,  que el país sobrevive. Pero no se trata de eso, se trata de tener progreso, no sobrevivencia. México tiene una economía fuerte, a pesar de sus gobernantes, sus recursos naturales y riqueza lo colocan dentro de las primeras 15 economías del mundo, sin embargo, la desigualdad y la pobreza siguen al alza, paralelamente a la producción de riqueza, sigue creciendo la precariedad de las mayorías. En la víspera del 2018, el panorama no es halagador. ¿O no?