Opinión

AMLO divaga, Meade conocedor sin convencer, Anaya peleonero y el Bronco disperso

Aclara el químico Benítez que Cervantes miente al acusar que tiene dos averiguaciones
previas del MP en su contra

Por: Fernando Zepeda

Se muestran tal como son. El tercer debate presidencial podría tener sus efectos electorales. Y es que a quien apuntan como el “puntero” de todas las encuestas no se mostró como estadista. En todas sus participaciones no midió el tiempo. Y ofreció una propuesta vaga en los temas al ser reiterativo que resolviendo el problema de la corrupción se dará respuesta a todo.

A Andrés Manuel López Obrador, candidato de Morena, PT y PES, ahora sí poco pudo hacer con sus argumentos, cuando el debate de ayer se trataba de presentar propuestas y cómo llevarlas a la práctica. Pero si López Obrador nos dejó a deber, el caso de Ricardo Anaya, candidato del PAN, PRD y MC, no convenció. Su rostro con sonrisa congelada se mostraba sin emociones.

Atacó directamente tanto a López Obrador como a José Antonio Meade, y aunque cubrió el expediente con la presentación de propuestas, parece que las denuncias en su contra sí están causándole un efecto electoralmente negativo.

Por lo que se refiere a José Antonio Meade, candidato del PRI, Panal y Verde, se mostró claro y con propuestas. Conocedor y con experiencia en los temas, particularmente económicos. Pero no termina de conectar con el ciudadano. Entró en controversia con López Obrador en el tema de la educación y, al igual que exponer propuestas, se dio tiempo para intentar exhibir a sus adversarios Anaya y López Obrador.

Del primero sacó a relucir que de los cuatro presentes uno estaba como indiciado. De López Obrador pidió no ponerle en manos la educación de los mexicanos. Jaime Rodríguez, alias el Bronco, candidato independiente, puso de ejemplo al gobierno de Nuevo León en materia de generación de empleo y salud.

Y calificó a sus tres adversarios de tener todos ellos denuncias en su contra. “Por eso vota independiente”. López Obrador nos queda a deber las explicaciones de cómo piensa “aterrizar” sus propuestas y de dónde habrá de sacar el dinero para sus programas, como duplicar el monto de pago a los de la tercera edad, pago a jóvenes, construir nuevas refinarías, destinar un punto del producto interno bruto para salud, impulsar la infraestructura en el sureste mexicano.

Su explicación reiterada fue una y otra vez “combatiendo la corrupción”. El tercero y último debate presidencial realizado ayer en Yucatán presentó un esquema diferente a los dos anteriores. Sin embargo, resultó muy largo. Y exhibió las limitaciones de algunos de los participantes, entre ellos López Obrador y el Bronco.

Molesto… Y con justa razón. Ayer en este espacio hicimos referencia a dos denuncias que con todo y número de averiguación previa dio a conocer el candidato a la alcaldía por el PAIS, Francisco Cervantes, en contra del químico Luis Guillermo Benítez Torres, candidato
de Morena, PT y PES. Lo señalaban en esa información de marras de haber apuñalado a su exesposa.

Pues resulta que Cervantes resultó ser un mentiroso. Tal acusación no existe. Ya sabemos y ha sucedido en otras campañas que en una contiende electoral hay algunos que con un cinismo y sangre fría mienten e inventan cosas sin ningún pudor. Ya Benítez Torres se ha encargado de aclarar la versión divulgada por Cervantes.

Pero va desde este modesto espacio la precisión a esa acusación que fue infundada y lanzada por otro candidato a la alcaldía, Francisco Cervantes. En la contienda electoral local se percibe que Fernando Pucheta va de puntero y lo sigue Benítez Torres y Alejandro Higuera.

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