Opinión

Alcaldes erosionan el capital político de Morena

IDEAS PARA EL CAMBIO

Por  Aarón Sánchez

La llegada de nuevos alcaldes y de un nuevo partido político a las principales alcaldías de Sinaloa hasta ahora no ha mejorado el desempeño de los Gobiernos municipales. Tampoco se han producido los cambios relevantes que se esperaban. Los problemas siguen siendo los mismos de siempre, y se están acumulando. Pero la población ahora es más exigente con sus autoridades.

De acuerdo con la encuesta de evaluación de Gobiernos municipales, publicada por EL DEBATE el pasado 8 de mayo, solo el 20 por ciento de los consultados volverían a votar por el actual presidente municipal de Culiacán. En el caso de Ahome lo haría el 33 por ciento, y en Mazatlán el 39 por ciento. Recordemos que estos alcaldes accedieron al cargo con votaciones en torno al 60 por ciento.

Estos tres municipios tienen la más alta concentración demográfica, y son fundamentales para ganar la próxima elección estatal en el 2021. Paradójicamente a lo que sucede en este ámbito, a nivel estatal Morena aún tiene elevada preferencia electoral. Más del 60 por ciento de los ciudadanos muestran algún grado de simpatía hacia este partido.

De acuerdo con la ley, los actuales alcaldes pueden ser reelectos. Pero Morena necesita consolidar su presencia política en Sinaloa, en un escenario donde sus gobernantes municipales día a día pierden el respaldo de la población. Los alcaldes han cometido demasiados errores y carecen de sensibilidad política. Hoy son electoralmente repelentes.

La gran incógnita es si Morena promoverá la reelección de sus alcaldes. Sin duda, tendría mucho que perder. El fenómeno AMLO sin duda aún es una realidad. Pero el voto a ciegas, a que se exhortó en la pasada elección, difícilmente podría repetirse. Convocar ahora a algo parecido al cinco de cinco no tiene garantía de éxito.

La población está decepcionada de su Gobierno municipal. Está irritada por tanto desatino, y por tanto escándalo mediático y estéril. Los problemas están agravándose: inseguridad, deficiencia en servicios públicos, exceso de personal y la multiplicación de direcciones y organismos que ya no pueden justificar su existencia. 

Para no desperdiciar la extraordinaria circunstancia política que ahora tiene, Morena necesita hacer relevo en los municipios. Y tiene que encontrarlos con urgencia porque son muy escasos los diputados locales o federales en posibilidad de ser buena opción para las alcaldías. Morena es un partido fuerte, con cuadros políticos demasiado débiles social y electoralmente.

Pero lo más urgente consiste en lograr que la forma de gobernar de Morena logre diferenciarse de lo que hacían Gobiernos anteriores. Aquí es donde está el gran fracaso. Llegan a cargos de elección para hacer lo mismo de antes, pero de la peor manera. ¿Cuál es la nueva forma de Gobierno municipal que debería caracterizar a los alcaldes de Morena? Han pasado más de seis meses, y nadie lo sabe aún.