Opinión

La 4T evade lo importante

IDEAS PARA EL CAMBIO

Por  Aarón Sánchez

Columna Ideas para el Cambio de Aarón Sánchez(EFE)

Columna Ideas para el Cambio de Aarón Sánchez | EFE

Solo la Secretaría de Hacienda y el Banco de México advierten la magnitud de los problemas que ya se están presentando en el país. Existen asuntos como la pobreza, desigualdad, rezago social, falta de crecimiento económico, ausencia de capacidades institucionales y la inoperancia del sistema político, que comprometen seriamente el futuro. 

Sin embargo, se observa cada vez una menor eficacia en el abordaje de estos asuntos. Se trata de temas cuya importancia y dimensión ofrecen desafíos tan enormes que ponen a prueba al Gobierno y la gobernabilidad misma. Solo deben ser enfrentados con una visión política firme y decidida, colectivamente compartida y que garantice resultados inmediatos. 

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Todos ellos impactan seriamente en la sociedad mexicana. Ya nadie está ajeno. Y solo existen dos opciones: atender estos problemas o evadir la responsabilidad de hacerlo. Groucho Marx solía afirmar: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”. Esta parece ser la fórmula que se está utilizando en México.

Desafortunadamente, se ha optado por evadir los asuntos importantes. Llegaron al poder personajes que no estaban preparados para gobernar. Pero además carecen también de un partido político que les aporte ideas modernas e iniciativas innovadoras. Ante esta realidad, la única alternativa es evadir los problemas centrales que más aquejan a la sociedad. 

Por eso se observa que quienes carecen de capacidad para gobernar, prefieren utilizar la política de manera mediática. Gobiernan a través del escándalo frecuente, tratan de construir la percepción social de que todo lo demás ha sido malo, pero ya llegó quien, ahora sí, hará las cosas correctamente. Tratan de ganar tiempo generando distractores, mientras definen qué hacer. 

Optan por la estrategia de que hablaba Groucho Marx. Para evadir los problemas verdaderos, crean problemas superficiales y de impacto en medios de comunicación. Una vez que tienen la atención de la sociedad, utilizan diagnósticos falsos y señalan culpables. Después aplican remedios que no van a solucionar el problema, y lo saben de antemano.

Por eso el tiempo pasa y el país en lugar de mejorar, se hunde en el desastre. Los problemas siguen siendo los mismos, con el agravante de que el deterioro aumenta día a día, mes tras mes, año tras año. Se pierde tiempo y no hay soluciones. La política ha dejado de ser útil para promover el crecimiento, el desarrollo y el bienestar social. Quizá esto es lo más grave.

Poco antes de morir, el filósofo Umberto Eco publicó el libro De la estupidez a la locura. Ahí hace una excelente crónica del futuro que espera a todos en un escenario donde la política se ha banalizado, y los políticos han renunciado a ser los estadistas que dirigen las grandes transformaciones. Al final, la sociedad es quien pierde. Así, exactamente, como hoy sucede en México.

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