Opinión

Redefinir al Gobierno municipal

IDEAS PARA EL CAMBIO

Por  Aarón Sánchez

Independientemente del partido político que esté en el poder, la realidad muestra que la capacidad operativa y de gobernabilidad en los municipios se está deteriorando aceleradamente. La mayoría de los cabildos son infuncionales y bastante onerosos. Ello repercute de manera negativa en las economías regional y estatal. Los presupuestos no alcanzan y las demandas sociales crecen.

Urgen soluciones de fondo para hacer frente a la crisis estructural que aniquila a los Ayuntamientos. Padecen enormes deudas laborales, con proveedores y con instituciones como el IMSS e Infonavit. Utilizan sus escasos recursos para cubrir el gasto operativo y completar la nómina. Frecuentemente sacrifican la obra pública y recortan programas sociales. 

En años anteriores se hablaba de municipios ricos y municipios pobres. Pero actualmente la pobreza alcanzó a todos por igual. Sin embargo, el problema de fondo es que el presupuesto municipal hace tiempo dejó de ser un instrumento útil para fomentar el desarrollo local o regional. Gran parte del recurso se destina a gasto operativo y de nómina, y muy poco a inversión. 

Los Ayuntamientos no se han ocupado en generar mayores recursos propios. Muchos simplemente no tienen capacidad para hacerlo. Existe un marcado rezago en el cobro de impuestos, como el predial, y tampoco cobran adecuadamente servicios públicos, como agua potable y drenaje, entre otros. Todos estos problemas amenazan su viabilidad.

Algo no está funcionando bien porque en las colonias populares se acumulan rezagos y carecen de servicios elementales. Algo está mal cuando las comunidades rurales tienen décadas padeciendo un deterioro que ya parece infinito. Las cosas no marchan bien cuando las normas elementales de convivencia social se transgreden cotidianamente y con total impunidad. 

Han perdido capacidad para ofrecer servicios públicos, seguridad, preservación del medio ambiente, control del comercio ambulante y, en general, del mejoramiento social en ciudades y comunidades. Los Ayuntamientos han perdido su capacidad para generar las soluciones que demanda la población. Los Gobiernos municipales están atrapados en lo urgente. 

Entonces, ¿qué están haciendo ahora los Gobiernos municipales? La mayoría hace lo mismo de siempre. Aquello que ya no funciona. No hay más opción. Buscarán que los gobiernos estatal o federal resuelvan los problemas. Pero no será suficiente. Es urgente crear mayores capacidades institucionales con base en una nueva definición política y administrativa del municipio.

Urge convocar a un gran diálogo social para redefinir el quehacer de los municipios. También convocar a los alcaldes para analizar la situación y buscar soluciones comunes. Faltan decisiones creativas, innovadoras y de fondo. ¿Es útil el cabildo? ¿Cómo reducir el costo del Gobierno municipal? En muchos sentidos habrá que empezar de nuevo.