Opinión

El juego de las influencias

IDEAS PARA EL CAMBIO

Por  Aarón Sánchez

Foto temática(Especial)

Foto temática | Especial

Muchos piensan que en los partidos políticos se toman las decisiones para nombrar candidatos. Incluso, es frecuente ver conflictos dentro de instalaciones partidistas, donde grupos de militantes atacan a otros, en abierta disputa por las candidaturas. Pero los dirigentes no tienen influencia en las definiciones. Solo operan maquinarias para legitimar acuerdos tomados en otros ámbitos.

Quienes buscan un cargo de elección saben que la última palabra no la tiene su partido. Pero hay que muestrearse entre la militancia para ejercer presión hacia quienes sí toman las decisiones. En paralelo, los aspirantes tienen que acercarse con personajes que son grandes electores. Necesitan no solo el beneplácito, sino también su respaldo político y económico.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

Súbitamente, los aspirantes a gobernar se convierten en protagonistas de un juego de influencias. Se trata de obtener la mayor protección de quienes detentan el poder político y ejercen férreo control, directo o indirecto, sobre alguno de los partidos. Pero, ¿quiénes son estos poderosos influencers? ¿Quiénes ponen candidatos en los diferentes partidos políticos?

En la mayoría de los casos es el titular del Poder Ejecutivo, federal o estatal. Pero también influyen algunos poderosos grupos empresariales y se toma la opinión de grandes personajes políticos que durante años han ejercido su poder mediante el control sobre algún o algunos partidos. Aunque también hay grupos con poder de facto que deciden candidaturas.

Entonces, todo aquel que quiera ser candidato debe iniciar su peregrinaje para hablar con el Ejecutivo respectivo y garantizarle lealtad política y defenderlo a toda costa en caso necesario. Pero también tiene que acudir con empresarios para decirles que abanderará sus causas y gobernará de acuerdo con sus intereses particulares.

Muchos aspirantes de diversos partidos solicitan entrevistas con políticos influyentes para solicitar su apoyo a la candidatura. Pero estos les cierran las puertas hasta que el pretenso se doblega y promete que, en caso de ganar, nombrará en puestos claves a quienes se le indique. Pero los aspirantes también buscan el respaldo económico de algunos poderes de facto.

Quien logre conjuntar mayor apoyo por parte de quienes se erigen como grandes electores, logrará su cometido: será candidato. Sabe que sus apoyadores harán lo que esté a su alcance para hacerlo triunfar en las elecciones. Pero una vez en el cargo, tendrá que cumplir cada uno de los compromisos adquiridos. Este es el juego de las influencias.

Quien acumule mayores respaldos (o junte más canicas, como se dice en el ámbito político), logrará su objetivo de gobernar o legislar. Entonces, la tarea de quienes aspiran ya no se hace en los partidos, sino que deben entrar al juego de las influencias y lograr la aceptación de los grandes electores, sea al costo que sea. Desafortunadamente, así está la política en estos tiempos.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo