Opinión

Acreditan responsabilidades penales por caso tiburonario

Por: Luis Enrique Ramírez

El asunto del tiburonario se judicializa: dentro de unos días se acreditarán responsabilidades penales contra servidores públicos que fueron copartícipes del colapso que sufrió la obra en febrero del año pasado. 

Fuentes dignas de todo crédito informan que la integración de los expedientes respectivos por parte de la Fiscalía General del Estado están a punto de concluirse para ser presentados ante el órgano correspondiente del Poder Judicial.

Los nombres de los implicados son de sobra conocidos. Algunos ya han sido objeto de sanciones, pero solo en el plano administrativo.

En reciente conferencia de prensa, la auditora general Emma Guadalupe Félix Rivera y la presidenta de Fiscalización del Congreso del Estado, Emma Karina Millán Bueno, dieron a conocer nuevas áreas de responsabilidad a nivel estatal que fueron agregadas a la lista de presuntos culpables por irregularidades en el caso.

Cabe aclarar, sin embargo, que tal revelación no exculpa a los funcionarios señalados desde el inicio de las investigaciones, como son Carlos Felton y Alejandro Higuera, contra quienes pesa ya una inhabilitación por parte del Tribunal de Justicia Administrativa. Con todo y ello, ambos pretenden participar como candidatos del PAN en el presente proceso electoral, el primero para diputado federal del Distrito 1; el segundo para alcalde de Mazatlán.

«PONCHAN» A SAMUEL. El líder campesino Samuel López Angulo fue eliminado de la lista de aspirantes del PRI a la diputación local por el noveno distrito, que integran Angostura y Salvador Alvarado.

El abanderado tricolor por esa demarcación será Alfonso «Ponchín» Inzunza.

Como bien lo apuntó ayer la columna institucional de EL DEBATE «Tercer Piso», Samuel anduvo muy ansioso el fin de semana durante la gira por el Évora del dirigente del PRI, Carlos Gandarilla, pues ya se rumoraba que no sería el «ungido», como tanto se dijo. Además de Inzunza, se le atravesó otro «Poncho»: Alfonso Urías Sánchez.

Al final, la decisión favorece a Alfonso Inzunza Montoya, quien ostenta un perfil muy superior al de cualquiera, dado que ya fue diputado federal, alcalde y recientemente secretario general del CDE del PRI. Hay que reconocer que el Congreso del Estado está urgido de legisladores con preparación. Además, como candidato, la popularidad de Ponchín Inzunza y su gran ascendiente en el priismo a todos niveles lo convierten en un sólido prospecto para ganarle a Chenel Valenzuela, convertido ya en un cliché de sí mismo. 

TIEMBLAN LOS «POPOS». El aparato completo que domina al PAN en el estado se puso en guardia: a su jefe máximo, Adolfo Rojo Montoya, le cayó como balde de agua fría la noticia de que su contrincante por la diputación federal del tercer distrito será Mayra Gisela Peñuelas, quien hoy se registra como candidata de la alianza PRI-Panal-PVEM.

Liliana Cárdenas le preocupaba al Popo, pero nunca tanto como Mayra, quien ostenta una serie de fortalezas que será complicado remontar para un partido en crisis como es hoy Acción Nacional: completamente dividido, lo mismo en Sinaloa que en el país, los desacuerdos entre la militancia del blanquiazul son «el PAN nuestro de cada día».

Para colmo, Adolfo Rojo es precisamente la figura contra la cual se concentra la inconformidad que recién estalló a nivel estado. Ya existía, pero el tema de las pluris, cuyos lugares preferentes acaparó, hizo explotar la bomba. A los primeros que tendrá en su contra el Popo en su campaña, pues, será a muchos de sus propios correligionarios.

El espíritu guerrero de Peñuelas es, por otra parte, un handicap para Rojo: Mayra es una mujer que, lejos de amedrentarse ante un contrincante poderoso, se crece. Sus recientes cargos federales en temas campesinos e indígenas han abonado a su rentabilidad en el tercer distrito que se vuelve, así, uno de los más interesantes a observar en esta elección.