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¡Adiós a la juventud!

MALICIANDO

Indudablemente, la juventud es una edad dorada y recordada siempre con nostalgia. Es una época inolvidable, romántica, vibrante, emotiva y feliz una dichosa etapa creadora y vigorosa en la cual todo es fresco y novedoso, como una vaporosa nube en el firmamento con destellos de color de rosa. Pero... hay que reconocer que esa misma juventud tan alabada, tan cantada y suspirada, es también una época llena de luchas, de preocupaciones, de negros nubarrones, muchas veces de privaciones y nunca exenta de incertidumbres, celos, zozobras, competencias, temores, rivalidades y ansiedades. Es como una regata en la cual hay que estar compitiendo constantemente. Afortunadamente, tanto en la naturaleza como en los seres humanos, "después de la tempestad viene la calma". Y quizá lo mejor de la juventud... es que ya pasó... Lo cierto es que sin saber cuándo, ni poder definir con exactitud una edad determinada (para unos antes y para otros después), en cierto punto impreciso de la vida llega ese lapso en que todo aminora su marcha y se detiene y llega la madurez. ¡Pues que sea bienvenida! No es exactamente el mediodía de la vida, ni la tarde, ni la noche. Más bien es ese impreciso momento que llega sigiloso con las primeras horas del día (por lo menos llegamos a la recta final). Y eso está como para celebrarlo. Nuestra edad es ya suficiente justificación para mantenernos al margen. Al llegar la madurez cesan las dudas y las incertidumbres. Ya no es necesario hacer tareas ni desvelarse estudiando o preocuparse por conseguir empleo. Definitivamente lo que íbamos a ser, ya lo somos. Y lo que no íbamos a ser, ya no lo fuimos… n i lo seremos. No a estas alturas. De eso no hay duda. Entonces, ¿para qué preocuparnos?

VÁMONOS MALICIÁNDOLA con un saludo cariñoso hoy miércoles 7 de mayo, que con mucho cariño enviamos un saludo a la estimada amiga, la modista de las reinas y la sociedad porteña y sus alrededores, Delia León Gutiérrez, por su cumpleaños que celebrará con una misa en Catedral a las 18:00 horas, a la cual están invitados todos sus familiares y amigos. ¡Delia, felicidades, y que continúen los cumpleaños!

OTRO ABRAZO y muy cariñoso para el licenciado Ismael Barros Cebreros, mero mero de los Venados, quien celebra con alegría un cumpleaños más lleno de proyectos , vivencias y gusto de volver a trabajar en su tierra en compañía de su esposa, Helena, y de sus hijos. Ismael, larga vida con salud, amor y $$$$, por qué no, ¿verdad, amigo? ¡Felicidades!

HABLANDO DE amigos, en días pasados saludé al arquitecto Juan León Loya en el teatro Ángela Peralta, y la verdad, amigos, vieran que gusto me dio. Sé que es amante de las artes y la cultura, así es que cuando se encuentra en el puerto, por cuánto deja de ir a escuchar las voces privilegiadas de los cantantes locales que han hecho carrera en el mundo del bel canto, como José Adán Pérez, barítono salido de las aulas de la Escuela de Canto del Centro Municipal, al cual tanto el maestro Enrique Patrón de Rueda y Antonio González, no se diga Raúl Rico, han apoyado hasta llevarlo a los grandes teatros de ópera del mundo… El Juan y yo nos dimos un cálido abrazo que guardaré muy cerca de mi corazón hasta volverlo a ver y sentir. ¡Cuídate, amigo Juan!

MISIÓN CUMPLIDA: "Familiares y amigos, sus peticiones se entregaron a San Juan Pablo II en el momento de su santificación. Al papa Francisco también le entregamos la imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe juntó con el ramillete espiritual y las peticiones para que ore por todos nosotros. Nos sentimos llenos de bendiciones, las cuales compartiremos con todos ustedes... Javier y Hortencia González Güereña."

SALUDAMOS TAMBIÉN y deseamos que pronto se recupere a otro amigo, el licenciado Oses Cole Insunza, quien sufrió un tropiezo en su salud, del cual ya está siendo atendido. A su cuidado está su esposa, Loúrdes Escutia de Cole , sus hijos y nietos… ¡Ya alivíate Oses!

ABRAZO TAMBIÉN de solidaridad a la amiga Monina Hernández Velarde.

AMIGOS, ¡YA es miércoles otra vez! Les digo que nos estamos haciendo viejos… Je, jeje, je, je.

NOS VEMOS. Pórtense bien, que en eso estamos… Ciao... MALICIA.