Opinión

Admiten en PGR denuncia contra Aeroméxico

Por: Darío Celis Estrada

No lo comente mucho, pero quien está en la tablita es el director jurídico de Aeroméxico, David Lamoyi. El ejecutivo relevó hace rato a Edmundo Olivares, que junto con el responsable del área financiera, Ricardo Sánchez Baker, fueron denunciados ante la PGR por un presunto fraude contra Mexicana.

Del tema hace tiempo le platicamos. Sánchez Baker y Olivares firmaron la disposición de Aeroméxico para absorber seis compañías en las que Mexicana poseía 50% del capital. Las coinversiones estaban en SEAT, Aeromexpress, Sabre, Aerosys, Alas de América y Sicopsa.
Desde el año pasado se denunció a la compañía de Eduardo Tricio y Valentín Diez Morodo, y que preside Javier Arrigunaga y dirige Andrés Conesa, no haber pagado a los acreedores de Mexicana el 50% de esas subsidiarias cuyo control y totalidad de acciones terminaron absorbiendo.
La novedad es que tras más de cuatro meses de espera, la PGR, que ahora comanda Alberto Elías Beltrán, admitió la denuncia. Es de carácter penal por presunta corrupción y además es extensiva a Gerardo Badín, como ex conciliador de Mexicana, y Javier Christlieb, como administrador de Mexicana.

A los malos manejos que se le atribuyen a Gastón Azcárraga Andrade, en su calidad de presidente del Grupo Mexicana, y de Manuel Borja Chico, como director la aerolínea, se adiciona la apropiación indebida de las empresas en la que las dos aerolíneas troncales eran socias.

Esa absorción del Grupo Aeroméxico no le redundó ningún pago o beneficio real a los cerca de ocho mil extrabajadores de la extinta Mexicana de Aviación, los mismos que después de casi ocho años por primera vez están ante una posibilidad auténtica de reivindicarse.

Y es que Javier Jiménez Espriú, nominado por Andrés Manuel López Obrador para ser secretario de Comunicaciones y Transportes, ya se sentó con ellos. Otro riesgo contingente para Aeroméxico es que Emirates Airlines, con la que litigan la ruta México-Barcelona, está atenta a la denuncia de la PGR.

ICA VS CDPQ
Se le viene otro pleito a ICA, que preside Bernardo Quintana. Le puedo informar que ya inició un arbitraje entre la compañía que lleva Guadalupe Phillips y el fondo CDPQ, que dirige aquí Alonso García Tamés. Los segundos quieren ejercer una opción para adquirir el 51% de las acciones de Operadora de Vías Terrestres (OVT), filial de la constructora mexicana. Los canadienses inyectaron en 2015 alrededor de tres mil millones de pesos a la entonces atribulada empresa, con la promesa de quedarse con cuatro carreteras que se metieron a un fideicomiso en Invex, de Juan Guichard. Hablamos de la Kantunil-Cancún, Rio Verde Ciudad Valles, el Túnel de Acapulco y el Libramiento La Piedad, que suman un total de 432 kilómetros. A los de ICA los defiende Everardo Espino, del despacho Mijares, De Angoitia, Cortés y Fuentes, y a los de CDPQ el ajonjolí de todos lo moles: Vicente Corta, de White & Case. ¡Cierren las puertas señores!

ATERRA A ISOLUX
Óscar Estrella es el que se perfila para ser visitador y eventualmente el conciliador de Isolux. No es precisamente la mejor noticia para los acreedores, léase Santander de Héctor Grisi, Scotiabank de Enrique Zorrilla, Société Générale de Luis Sainz y Natixis Global Asset Management de Mauricio Giordano. Y es que Estrella es el visitador que el Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (Ifecom) nombró desde septiembre para el caso de Oro Negro. El funcionario, dicen, es consentido de la titular de ese organismo, María Esther Sandoval. Lleva siete meses en la etapa de visita en la empresa de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo y aún no termina. Por eso les aterra a los actores del expediente Isolux.

HOMEX OTRA VEZ
Pues nada, que Homex estaría por entrar nuevamente a concurso mercantil. Así como lo oye: la viviendera que fundara Eustaquio de Nicolás no duró ni tres años fuera de ese estatus. River Birch, Brandes y Nomura, que tras la reestructura financiera se quedaron con 70% de la compañía, no lograron concretar la capitalización de los mil 700 millones de pesos que comprometieron. No hace mucho le reporté que la deuda no estuvo bien reflejada en el concurso original de 2014, grave error del conciliador Ernesto Valenzuela, ex director de Deloitte y hoy miembro del consejo de la propia desarrolladora que dirige José Alberto Baños.

DIAVAZ Y MARINSA
Va ser el 26 de junio próximo cuando Pemex reciba las ofertas por el barco de procesos del que ayer le informé. Por el contrato, que podría llegar a los 220 millones de dólares, ya solo compiten cinco consorcios de siete que pasaron la etapa de precalificación. Apunte a Diavaz, de Luis Vázquez, con EMAS Offshore; TMM, de José Serrano, con Prestadora de Servicios MTR; Schlumberger, que preside Jesús Llamas, con Blue Marine; F.Tapias, de Fernando Tapias; y Marinsa, de José Luis Zavala, con Expro Tool. A Cotemar, la de Mario Dávila y Cristina Lobo, no la incluya porque se autodescartó casi de inicio.

QUIEREN PEMEX
Por cierto que entre las huestes de Andrés Manuel López Obrador más de uno no puede ocultar sus ganas por dirigir Pemex. Apunte desde políticos como Ricardo Monreal hasta técnicos como Gustavo Hernández, ex director de Pemex Exploración y Producción en este mismo sexenio, pasando por financieros como Adolfo Hellmund y hasta grillos como Mario Delgado. Claro, si es que el tabasqueño gana la elección.