Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Algo sobre ser prudentes

PERFILANDO

La Prudencia es una gran virtud que nos dicta lo que tenemos que hacer en cada caso en particular. Es la que nos dice la forma de actuar en forma justa, adecuada y con cautela. Puedes ser una profesionista exitoso, tener una maestría en Harvard, y así muchos títulos, pero puede ser que no tengas la virtud de la Prudencia, o sea el conocimiento a veces no trae como resultado el obrar con sabiduría, con prudencia.

Casi siempre la Prudencia la relacionamos con la manera de hablar, de decir o hacer las cosas sin pensar, sin reflexionar. Pasa que al decir alguna imprudencia, nos cae el veinte pero ya lo dijimos, queremos detener las palabras, pero no hubo tiempo. Para que no nos pase eso, debemos controlar nuestros impulsos, que no nos gane el querer ser los primeros en contar algo que ni sabemos si será verdad o no, y aunque fuera pensemos en las consecuencias.

Hay que estar atentos, mucho "OJO" porque a veces aunque seas niño, joven, eres imprudente, pero entre más años tienes y con el cuento de que ya estoy viejo, en la tercera edad (para lo que nos conviene) se vuelve uno un poco, otras veces mucho muy falto de prudencia.

La Prudencia es tan discreta que a veces pasa inadvertida ante nuestros ojos. Pero siempre nos da gusto tratar con personas prudentes, calmadas, que toman buenas decisiones y dan la impresión de que no se equivocan, conservan la calma aún en situaciones difíciles. Eso no quiere decir que la persona prudente tenga una imagen que refleje una personalidad gris, que sea prudente por temor, ¡¡¡ no¡¡¡, al contrario las personas prudentes se notan en su trato en su apariencia, por la manera en que se conducen en cualquier situación.

Para practicar y desarrollar el ser prudentes, primero que nada hay que darnos cuenta y no hacernos tontos de que somos imprudentes, que actuamos sin pensar y que nos escudamos diciendo; así soy yo y no puedo cambiar. Qué fácil , así nací, así me quedo y luego qué?. Pues hacer que todos nos huyan porque ahí viene esa señora, ese señor, ese muchacho que no sabe más que hablar tonterías y decir imprudencias.

A veces hay que guardar silencio. "Difícil". Y aprender a escuchar con interés. "Más difícil". En ocasiones, en más de una vez dejamos hablando sola a nuestra amiga, amigo, papá, mamá, hijos etcétera, y esa persona se siente mal, porque nadie se molestó en escucharla y no es por hacerle el feo, es que así va la bolita, ahora tú, mañana yo, no está bien, pero ahí está; un buen momento para ser prudente, haz como que ni cuenta te diste y haz la occisa.

La verdad yo creo que la mayoría quisiéramos ser prudentes, que fuera parte de nosotros, de nuestro sello, de nuestra personalidad. Pero si sabemos que no somos y queremos serlo pues manos a la obra, querer es poder y poco a poco podemos ir adquiriendo la prudencia que tanto bien nos haría tenerla.

En un estudio psicológico a cincuenta personas mayores de 80 años, se les preguntó; ¿De poder vivir la vida otra vez, que haría diferente? De todas las respuestas salieron a relucir 3 respuestas generales: Si tienes que hacer lo otra vez; Reflexionaría más. Arriesgaría Más. Haría más cosas que perduren después de mi muerte.

La prudencia nos hace actuar en forma justa y con cautela, evita que nos apresuremos en los juicios y evita que hiramos a nuestros semejantes; porque después nos arrepentimos. Ser prudentes no es un don es una cualidad. Si estamos enojados, con ira, con furia, con rencor, con tristeza, lo mejor es tratar de calmarnos, no hablar, ni gritar, ni ofender, pues en esos momentos la Prudencia nos abandonó, y nos dejó muy malos consejeros.

Ser prudente es ser precavido. Aprender o no, es nuestra decisión, es nuestra opción: o nos morimos de viejos siendo imprudentes o cambiamos y tomamos una decisión mejor: SER PRUDENTES, nos irá mejor///

[email protected]