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¡Animales!

ITINERARIO POLÍTICO

la Asamblea Legislativa del Distrito Federal —que tiene mayoría del PRD y que suele hacer valer esa democrática mayoría—, derogó el artículo 362 del Código Penal de la capital del país, para que el vandalismo y la violencia callejera sea tolerado, solapado y hasta aplaudido en la capital del país.

Es decir, que según los representantes populares del Distrito Federal, tienen total impunidad los vándalos encapuchados —como los que ayer dizque conmemoraron el 10 de junio de 1971—, para lesionar ciudadanos, apedrear periodistas y para que en cada incursión traten de matar policías. Según la ALDF, esos "ciudadanos ejemplares" deben ser protegidos, dotados de total impunidad, no sea que se desaten la furia de las instituciones patrimonialistas conocidas como comisiones de derechos humanos.

Esa misma Asamblea Legislativa del Distrito Federal solapa a no pocos jefes delegacionales corruptos —como los de Tlalpan y Coyoacán, entre muchos otros—, que se roban el dinero público, que cometen toda clase de fechorías y que hasta hoy no han sido llamados a comparecer. Y claro, no han sido ni serán sancionados.

Y es que para los representantes populares del PRD en el Distrito Federal, los corruptos del PAN y del PRI tienen que ser quemados en leña verde, pero los corruptos del PRD deben ser perdonados y tratados con alfileres, porque son impunes. Y según los diputados amarillos de la ALDF, es bueno y profundamente democrático el mayoriteo que ellos ejercen todos los días en el Congreso local del DF, pero es diabólico y perverso el mayoriteo que llevan a cabo el PRI o el PAN.

La misma Asamblea Legislativa del Distrito Federal solapa a empresarios inmobiliarios que construyen edificios en zonas prohibidas del DF, que rebasan los niveles de altitud de las construcciones y violentan todas las leyes. Esos empresarios corruptos son perdonados con el chabacano recurso de cambiar el uso del suelo donde se edificaron las construcciones ilegales y con modificar la ley, para no sancionar a esos empresarios y dotarlos de total impunidad. ¿Y quién sanciona a los pillos diputados que no hacen esos cambios porque sean almas caritativas?

Además, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal no sólo invade funciones del Poder Ejecutivo, al crear programas sociales para dotar de becas a estudiantes rechazados de las instituciones públicas, sino que la ALDF se autoasigna presupuesto para esos programas que, al final de cuentas, no son más que un grosero saqueo del dinero público.

Y la cereza del pastel se produjo hace horas, cuando la ALDF se aventó la puntada de aprobar por mayoría una ley que prohibe que los circos que operen en el DF utilicen animales en sus espectáculos. El argumento es que los animales salvajes son maltratados en los espectáculos circenses. Sin embargo, —y más allá de la justo del argumento—, lo cierto es que la ALDF exhibe los estragos de una intolerable política bananera, aldeana, que responde no al interés de las mayorías, sino al interés de una mafia política en la que han convertido el Poder Legislativo del DF. ¿Y por qué una mafia?

Porque al solapar el vandalismo y la violencia anarquista, al estimular las corruptelas de jefes delegacionales, al vender protección a empresas inmobiliarias que violan las leyes y al usurpar las funciones del Poder Legislativo del DF para crear una red de corrupción con el cuento de dar educación a los rechazados, los diputados de la Asamblea Legislativa actúan como verdaderos mafiosos. Y si faltaban argumentos para emparentar a la ALDF con una mafia, basta ver la grosera ley que pretende acabar con los animales en los circos. Por eso la pregunta. ¿A qué clase de animales protege, solapa, defiende, encubre y cuida la Asamblea Legislativa del Distrito Federal?

Y es que, en efecto, los animales no son para estar en circos, pero tampoco en las casas, en las azoteas, en jaulas, en jaripeos, en plazas de toros, en zoológicos; no están para ser mascotas, para ser quemados vivos, para ser abandonados, pelados como juguete. En rigor, los animales no están para ser vistos como fábricas de huevos, de leche, de queso, tocino…

¿Por qué entonces prohibir los animales sólo en los circos? ¿Por qué no una ley que prohiba el maltrato animal en general? Por cierto, hoy, en el complejo Carso, el hombre más rico del mundo y el jefe de gobierno, Miguel Mancera, inauguran el Acuario Carso, que exhibe animales marinos que no debieron ser sacados de su hábitat. ¿Por qué los diputados a la ALDF no se meten con los animales de Carlos Slim? ¡Animales! Al tiempo.

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx