Opinión

Aprender de la devastación

GUASAVE

Por: Mixcoatl Gaxiola

Los fuertes daños que dejaron las marejadas por el paso del huracán "Norbert" en Las Glorias y en otros puntos costeros del estado deja en evidencia la falta de un fondo de contingencia para desastres naturales y de un Atlas de Riesgo para regular el uso de esa franja.

Los destrucción de restaurantes y de viviendas fue muy extensa, de ahí que sea necesario que las autoridades de los tres niveles de gobierno elaboren un estudio a fondo de los factores que provocaron esta contingencia, pero también de las estrategias de prevención.

Llama la atención que el gobernador Mario López Valdez reconozca que en la entidad no exista un fondo para atender desastres naturales por la restricción del presupuesto estatal.

Y es que aun cuando se mencionaba como una posibilidad la declaratoria de zona de desastre el propio ejecutivo estatal aclara que ese fondo federal se limita sólo a víveres y apoyos, lo que no aplica en este caso, pues más que nada es la reconstrucción.

Se debe considerar en la evaluación la progresiva erosión de la playa, con todo y la construcción en su momento de las escolleras de Boca del Río y la más reciente de La Ensenadita, cuyo costo millonario en la práctica literalmente se lo comió el mar.

En otro sentido está la demanda de los restauranteros y prestadores de servicio que se vieron afectados, pues si bien es justo que se les apoye con recursos para volver a construir sus negocios, la autoridad ahora sí debe restringir la edificación de más locales en esa franja.

La devastación debe dejar una lección sobre todo de planeación, en la que se reconsidere primero la elaboración de un Atlas de Riesgo y de inversiones pública de protección basadas en estudios científicos, y no en mero artilugio político para bajar apoyos que al final de cuentas se pierden, como fueron Las Escolleras.