Opinión

Artículo 16 Constitucional

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Por: EL DEBATE

El 6 de enero de 2013, cuando Juan Carlos Cristerna fue presentado ante los medios de comunicación por el director de la Policía Ministerial, comandante Jesús Antonio Aguilar, como el presunto responsable de la muerte de la maestra universitaria Perla Vega, destacó una "lesión cutánea" en el rostro. EL DEBATE había obtenido una fotografía proporcionada por la Policía Ministerial de Baja California de Cristerna y no se le veía lesión alguna en el rostro. Esto llamó la atención de los medios y, al ser cuestionado el jefe policial, el argumento del por qué de la lesión, dijo, "fue que el joven tenía frío y se rozó con una bufanda". Sin embargo, dicha lesión fue considerada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos como una huella de tortura además de otros indicios detectados mediante la aplicación del Protocolo de Estambul, determinando que Juan Carlos Cristerna Fitch fue sometido a tortura por elementos policiales antes de ser puesto a disposición del Ministerio Público. Aunque no se ha dicho de manera formal, este principio es violatorio de lo que establece el Artículo 16 de la Constitución y, en pleno cumplimiento a la máxima norma legal de México y los compromisos internacionales firmados por México en materia de respeto a los derechos humanos, el Juez Séptimo se vio obligado a dejar sin efecto el Auto de Formal Prisión dictado a Cristerna el 13 de enero de 2013, luego de que el pasado 14 de agosto un Tribunal Colegiado confirmara lo que un Tribunal Federal había resuelto para que dejara sin efecto dicha resolución y revisara -de nueva cuenta- su proceder. Pero lo que establece el Artículo 16 es precisamente que "nadie puede ser privado de la libertad sin que exista una orden en su contra o que sea sometido mediante tortura" y, al ser torturado, la Procuraduría se quedó sin una causa penal en su contra.