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Opinión

Bajo la sombra de Ismael, arranca hoy la zafra camaronera en el Pacífico

Si los alcaldes y legisladores de Morena atienden y aplican el mensaje de López Obrador, Sinaloa seguramente caminará con certidumbre

Por: Fernando Zepeda

La sombra de Ismael. Desde aquel septiembre de 1995, todo cambió. Y pareciera que la naturaleza pone a prueba el temple de los pescadores de altamar. Hoy en el Pacífico se tiene la amenaza de la tormenta que de aumentar intensidad recibirá el nombre de Rosa. Y hoy precisamente zarpa la flota camaronera al iniciar oficialmente la temporada de capturas de camarón en altamar. Horas antes de aquel 14 de septiembre de 1995, todo era alegría entre los pescadores y sus familias. Se prepararon con entusiasmo para una nueva temporada de capturas. Muchos le apostaban todo para salir adelante junto a sus familias. Era un momento de esperanzas y de optimismo; pero la naturaleza les jugó una trastada. El huracán Ismael se desplazaba paralelo a las costas. Con lo que se contaba en aquel entonces se le daba seguimiento. Muchos tripulantes de embarcaciones se confiaron. El huracán se desplazaba paralelo a las costas. Y de seguir esa trayectoria no ofrecería peligro alguno. Pero algo sucedió. Repentinamente el huracán cambió de dirección. Sus fuertes vientos y grandes olas con una violenta marejada se perfilaron sobre las costas de Sinaloa. Justo donde se encontraba concentrada la flota camaronera del Pacífico. La tragedia apareció. Algunos barcos fueron sorprendidos con las redes abajo. Otros que atisbaron el horizonte, advirtieron el peligro y enfilaron sus barcos a tierra firme. Buscarían salir sea como sea. Otros alcanzaron a ponerse a salvo en las escolleras y en el puerto de Topolobampo. Se habla de alrededor de 100 muertos. Podrían ser más. Porque en aquellas épocas se acostumbraba observar a embarcaciones de Oaxaca. Muchas de madera que así como aparecían, desaparecían. Y aquel desastre ninguna de ellas se contabilizó. Hoy arranca la temporada camaronera. Así como aquel 1995, hay alegría. Hay optimismo. Pero también la alerta permanente de los tripulantes de la flota camaronera. Ahora nadie se confía. 
Los tiempos que vienen. Si alcaldes y legisladores de Morena, atienden y apliquen el mensaje del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, Sinaloa podrá caminar con certidumbre. El encuentro entre López Obrador y el gobernador Quirino Ordaz Coppel marcó la pauta para que unidos se busque transitar para que Sinaloa se fortalezca. Y es que López Obrador entiende, al menos en el caso de Sinaloa, que si unen esfuerzos con el gobernador los programas federales y estatales podrán verse reflejados en mejores municipios. Y si esto sucede, entonces los mayores beneficiados serán los ciudadanos. López Obrador tiene desde ya otros asuntos más delicados por atender. El caso de sus operadores tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores que son los que llevarán a buen puerto sus propuestas legislativas de cambios de fondo. Ya lo comenzaron a hacer al reducir los privilegios que tenían. Quedaron a deber lo del salario a la mitad. Pero bueno. Y salvo la expresión del coordinador de la bancada morenista en San Lázaro, Mario Delgado, que advirtió que “ni una coma quedará de la reforma educativa”. Pareciera que las cosas van caminando. Esos exabruptos de Mario Delgado solo aportan desconfianza. Siembran temor entre aquellos que piensan que la “venganza” y los odios que se tienen afloren y den al traste con las intenciones que tiene López Obrador de un mejor país.

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