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Buenos consejos

SAPIENZA

Muchas de las tragedias son producto de las malas decisiones y de nada más. La tragedia no tiene que involucrar sangre o muerte para que sea tal. Puede ser sólo tener que transitar ahora por un camino de dolor que pudo haberse evitado si tan sólo se hubiera buscado el consejo y se hubiera escuchado. Así, una muchacha desoyendo las voces que procuraban orientarle, decidió emprender viaje a India, pues a través de internet había conocido a un hombre de allá. Se fue con el dinero justo, lo que no le permitía regresar si la situación lo ameritaba. Dejó la oportunidad de estudiar una maestría becada y se fue a enfrentar una cultura que le era desconocida. Después de un año pudo contactarse con su antiguo amante para decirle que vivía prácticamente como prisionera en su hogar, sin libertad alguna al lado de un hombre celoso, en una cultura en la que las mujeres no eran valoradas. Nadie más sabía lo que vivía. Otra muchacha veinteañera, cansada de la situación en su casa, como viven tantas muchachas en las rancherías, se deslumbró con un pasaporteado porque regresó del otro lado en camioneta, y aunque el hombre era mayor que ella unos 30 años, se casó para poder salirse de su hogar. Otra bella mujer de veintitantos años, engañada por el novio, no tuvo el valor de dejarlo, pues no estaba lista, y sí en cambio le confesó a su profesor que estaba enamorada de él. El profesor no se tentó el corazón y le dijo que él no iba a andar de novio perdiendo el tiempo con una muchacha con compromiso, y le dijo que él no tenía respeto por una muchacha así que no sabía valorarse. En cambio la citó en un hotel para el fin de semana y le dijo cuáles eran las únicas intenciones que tenía con ella. La muchacha al menos recapacitó y le avisó al profesor al día siguiente que no iría a la cita. Otra mujer, ya entrada en años y que se había dedicado a ejercer la prostitución, extrañaba su ambiente; a menudo le pedía a su hijo que la llevara para visitar a "las muchachas" en la calle. En ninguno de los casos hubo sangre, no al menos que se supiera, ni hubo muerte física, pero sí se tomaron rumbos que el grueso de la gente no hubiera tomado. Para bien o para mal, muchas veces las decisiones determinan nuestro futuro, el rumbo de nuestra vida. Esas mujeres no supieron que las buenas decisiones se toman escuchando los consejos sabios. La sabiduría está en saber discernir los buenos consejos.