Opinión

Cala grupo delincuencial a nuevo secretario de Seguridad

Por  Fernando Zepeda

Calan a Ramiro. La delincuencia en Mazatlán también juega su rol. Y quienes tienen compromiso con ella, también. Apenas Ramiro Lizárraga fue nombrado como nuevo secretario de Seguridad Pública, van por lo menos dos casos con los que intentan ponerlo contra la pared. El primero fue cuando elementos vestidos de civil y que presumiblemente forman parte de los escoltas del secretario del Ayuntamiento, José de Jesús Flores, detuvieron a un reportero de Noroeste. El argumento fue que portaba un radio con la frecuencia de la Policía Municipal. Pero el fondo fue el enredar al nuevo secretario de seguridad, Ramiro Lizárraga. Apenas libró este escollo y le cayó otro. Ahora más espectacular. Ahora más violento con la intención de calar de qué está hecho el nuevo jefe policiaco. Como es sabido, el fin de semana pasado, seis establecimientos comerciales fueron atacados. Sus fachadas de cristal, destrozadas. Y en algunos de ellos robaron mercancía. Los hechos no solo deben de ser investigados con anuncios. Las autoridades tienen la obligación de ir al fondo. Y como dijera el dirigente del PAN en Mazatlán, Jesús Antonio Sánchez Solís, “es inconcebible que no sepan quiénes cometen esos delitos”. Y mire que Sánchez Solís tiene experiencia pues ha sido dos veces subprocurador de Justicia en la zona sur.

Se sienten ofendidos. Un grupo que se dijo de “pequeños inmobiliarios” lanzó un llamado a las autoridades para que unidos se busque mejorar las condiciones de Mazatlán. Se dijeron dispuestos a apoyar para rehabilitar áreas verdes. Instalar cámaras de videovigilancia, recuperar casetas de policía. En una acción conjunta y de colaboración con las autoridades y la sociedad. Pero se dijeron “ofendidos” porque en el área de transparencia municipal, un despacho y su asociación civil son los únicos que se presentan para solicitar información de todos los proyectos de ellos. No es nueva esa práctica. Buscan la información para después buscar a los desarrolladores. Usted sabrá para qué. Uno de los inmobiliarios ahí reunidos, Carlos Escobar, mencionó que se trata del Despacho Álvarez y Asociados, contra el cual existe un proceso por extorsión.

Regalo previo al Día de la Libertad de Expresión. Por cierto, el Despacho Álvarez y Asociados solicitó citar ante un Juzgado a un grupo de periodistas de Mazatlán. Se trata del juicio sumario civil número 1012/2018, que ese despacho que maneja David Álvarez promovió en contra del inmobiliario Carlos Escobar, quien lo acusó de extorsionador junto con otros dos inmobiliarios. El caso es que los periodistas que de una manera u otro han publicado sobre el escandaloso asunto de la extorsión, están siendo citados a comparecer ante el Juzgado Primero Civil de Primera Instancia en Mazatlán. Los compañeros periodistas Luis Peraza, Adriana Angulo, Joel Núñez, Kenia Flores, Adrián Luján, Sibely Cañedo, Marimar Toledo y este reportero comenzaron a ser notificados de la cita a la que tienen que acudir a ratificar lo publicado unos y a ser interrogados otros. Y la advertencia de que en caso de negarse a comparecer, serán sancionados económicamente. No es la primera ocasión que ese despacho Álvarez y Asociados cita hasta por alusiones generales a periodistas. Es la ley utilizada para hostigar al periodista. Para desalentarlo y que deje de mencionarlos.