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Opinión

Cambios de QOC y salarios de diputados

Por: Teresa Guerra

LOS CAMBIOS DE QOC. Los últimos cambios realizados en el gabinete de Quirino Ordaz hasta hoy se han dado en la lógica de dar espacios en el gobierno estatal a candidatos del PRI que fueron derrotados en las urnas; es el caso de Jesús Valdés, candidato a alcalde de Culiacán que llegó de secretario de Agricultura y Ganadería sin tener experiencia en el área, aunque según dicen sus cercanos que es ingeniero agrónomo y ganadero desde tiempo atrás. Lo mismo Álvaro Ruelas, excandidato de Ahome, quien fue designado secretario de Desarrollo Sustentable, supliendo a Martha Robles, sin contar Ruelas con ninguna experiencia en el área que dirige desde julio. Rosa Elena Millán, de ser candidata al Senado y exsecretaria de Desarrollo Social, pasó a dirigir el Seguro Popular, sin tener experiencia en las áreas de la salud; entre otros cambios que ha hecho el gobernador en las últimas semanas.

Lo sobresaliente en todos estos movimientos de funcionarios es que Quirino Ordaz no está privilegiando el perfil ni la experiencia en el área donde colocó a políticos del tricolor que perdieron la elección en julio pasado. Lo mismo acaba de hacer con el cambio en la Secretaría de Turismo, donde nombró a Óscar Pérez, directivo de un grupo radiofónico, en vez de Marco Antonio García, sin contar el designado con una trayectoria ni experiencia en un renglón tan importante para Sinaloa como es el desarrollo turístico.

Solo el gobernador sabe cuáles son sus propósitos y motivaciones. Desde la ciudadanía no se comprenden sus lógicas, menos cuando actúa como si el gobierno y el presupuesto que se maneja en las secretarías fueran de su propiedad. Porque al sustituir secretarios con experiencia, como es el caso de Martha Robles, Juan Habermann  y Marco Antonio García Castro, por políticos o empresarios sin perfil, no solo desperdicia experiencia, sino que dilapida dineros públicos y se mueve bajo la lógica de que “echando a perder se aprende”, con lo cual perjudica a los gobernados, limita logros y restringe alcances en las secretarías, así como el cumplimiento de metas en áreas estratégicas de su gobierno. ¿O no? 

¿Alguien le podrá decir al gobernador que el gabinete no debe ser una agencia de colocaciones para políticos o empresarios amigos que fueron derrotados en las campañas?

SALARIOS EN EL NUEVO GOBIERNO. Ha generado comentarios negativos el anuncio hecho por Mario Delgado, coordinador de los diputados federales de Morena, respecto a que no se reducirán, en este año, los salarios que perciben los legisladores federales, “por falta de acuerdo parlamentario”. Aún cuando han informado que quitarán gastos médicos, fondo de ahorro y seguro de vida, lo cual significará un ahorro en el Legislativo en el salario que percibirán los diputados, este sí será mayor al que obtendrá Andrés Manuel López Obrador, toda vez que AMLO dijo que ganará 108 mil pesos mensuales, mientras los diputados, hasta ahorita, acordaron mantener un ingreso de 149 mil mensuales, desglosados en dieta, asistencia legislativa y atención ciudadana. 

Cierto que los políticos del PRIAN en el pasado se despacharon con la cuchara grande, pero eso no debe ser el referente, porque si algo indigna a la ciudadanía es el abuso de poder y el contraste de megasalarios que perciben en las altas esferas políticas. Usar como comparación el despilfarro del pasado es incorrecto, porque la gente votó por Morena por el cambio que prometieron. Aparte, por todos lados repitieron que “nadie ganaría más que AMLO”. ¿Ya se les olvidó?