Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Cambios sin mejora

GUASAVE
Avatar del

Por: Francisco Castro

Los campos costeros se han sumergido en una situación muy compleja y llena de problemas, pues a la crisis que se padece desde hace años y que no han podido paliar aún con la más reciente temporada camaronera en que los precios alcanzaron un máximo histórico, se suman también las falsas promesas de programas de apoyo y el fantasma del furtivismo, esta última una actividad ilegal que 'justifican' con la falta de empleo y recursos pero que finalmente es un delito que en su más reciente capítulo dejó un pescador muerto durante una persecución de la Marina.

Desde hace poco más de una década las siete principales comunidades pesqueras han ido en declive, unas veces por bajas producciones y otras por falta de precio en el crustáceo. Casi a la par, estas localidades han visto crecer fenómenos delincuenciales como el robo de equipos de pesca, un mayor consumo de alcochol y de otras drogas que entristecen más las condiciones en que viven al menos unas 10 mil personas que dependen directamente de la pesca.

Para ello, para la mayoría, este año no han llegado recursos para programas de Empleo Temporal, ni acciones programadas dentro de la Cruzada nacional contra el hambre, que ideó el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, obras que ya han sido anunciadas pero que se espera aterricen hasta el próximo año, pero que por su retraso mantiene incrédulos a los potenciales beneficiarios.

Los que saben dicen que los proyectos ideados por el gobierno federal para los campos pesqueros persiguen la finalidad de generar condiciones para que los pescadores exploten la actividad turística, pues saben de antemano que la pesca ya no alcanza y ante la implementación de vedas a las diferentes especies se generan periodos de inactividad que de alguna forma deben ser reemplazados por actividades alternas.