Opinión

Carlos II

Por: Marco Antonio Berrelleza

Carlos II de Inglaterra nació el 29 de mayo de 1630 en Londres, en el hogar del rey de Inglaterra, Carlos I. A los 11 años de edad ocupó un asiento en la Cámara de los lores y un año más tarde ostentó un mando militar nominal en las primeras campañas de la guerra civil. Con el fin de salvar la vida huyó a La Haya, desde donde trató de salvar a su padre. Al ser ejecutado su padre, en 1649, asumió el título de rey y fue considerado como tal en Escocia, Inglaterra y algunas regiones de Irlanda.

En agosto de 1651, invadió Inglaterra con 10 000 hombres y fue proclamado rey por los lugares donde iba pasando. Sin embargo, el 3 de septiembre fue derrotado por el ejército de Oliver Cromwell —que gobernaba Inglaterra— y huyó a Francia.

Después de pasar ocho años en medio de la pobreza —aunque usted no lo crea—, al morir, en 1658, Cromwell, la esperanza de regresar al trono está cercana. Después de las negociaciones políticas respectivas con quienes gobernaban Inglaterra, Carlos regresa a Londres en medio de fervorosas aclamaciones. Después de una jornada agotadora, el 29 de mayo apareció por vez primera en la Cámara de los Comunes, en donde pronunció un breve discurso, en el que dijo que estaba muy cansado pero gobernaría con gusto.

Enfrentado con el Parlamento, gobernó sin este desde 1681 hasta su muerte, ocurrida el 6 de febrero de 1685.