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LOS MOCHIS
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Por: Redacción

El director de Inspección y Normatividad de la comuna ahomense, Humberto González Díaz, señaló que no lo doblarán las marchas y manifestaciones públicas de los comerciantes del bulevar Antonio Rosales que piden su reinstalación en los negocios que les clausuró por estar en forma irregular. La postura la sostiene porque asegura que está actuando bajo el mandato de la ley.

González Díaz habla así luego de un plantón que realizaron los comerciantes el domingo pasado en el Parque Sinaloa y la marcha de ayer por las principales calles de la ciudad, que se sumó a dos más de otros grupos.

La postura del funcionario es actuar a rajatabla con la ley en la mano, lo que no está aplicando con otros comerciantes a quienes se les tolera incluso que obstaculicen el tráfico vehicular, como los tianguistas del PRI, que los domingos se instalan en la Zaragoza y el bulevar Castro. ¿O a poco es correcto darles permiso para que bloqueen las calles? ¿A poco es correcto que no paguen piso al Ayuntamiento y sí al PRI? ¿Por qué a ellos sí los deja trabajar de manera impune y a los comerciantes del Rosales sí les aplica la ley?

Pero no se trata de afectar a nadie porque todos tienen derecho a trabajar de manera honrada y el comercio es uno de ellos, nada más habría que ordenarlo mediante el diálogo y la negociación para el bien de todos si se quiere construir una ciudad progresista y moderna. ¿A poco creen que con la gente en la calle, en marchas, en plantones, se da una buena imagen? Claro que no porque se proyecta una ciudad inestable, con grupos radicales que en realidad la propia autoridad los está llevando a ese punto. No hay duda de que la acción de la autoridad en contra de un grupo debe de ir acompañada de una alternativa, porque ellos tienen que trabajar para mantener a sus familias.

Pero si no se les ofrece ni siquiera una reubicación, pues el problema seguirá vigente.

Por eso lo mejor es dejar a un lado los arrebatos de soberbia bajo el cuento de la ley y entablar un diálogo para resolver el conflicto.