Opinión

Cinco funcionarios le renuncian al “Químico”

Por  Fernando Zepeda

¿Vacío de poder? Cinco funcionarios se fueron. Y por lo menos otros dos están “en capilla”. Se menciona insistentemente al todavía secretario de Seguridad, Ricardo Olivo. Esto es lo que en estos momentos está sucediendo en Mazatlán. Este es el desequilibrio imperante con el alcalde de Morena, Luis Guillermo Benítez. Lo que está sucediendo en Mazatlán pudiera superar el “trienio de locura” que encabezó Jorge Rodríguez Pasos, que en sus primeros cinco meses de gobierno sumió en el caos a Mazatlán. En aquel momento fueron cuatro los funcionarios de primer nivel que renunciaron. El secretario del Ayuntamiento, el oficial mayor, el jefe de asesores y el gerente de Jumapam. Hoy suman cinco los funcionarios que han salido del Ayuntamiento: el gerente de Jumapam, el director de Cultura, el director del Jurídico, el subdirector administrativo de Seguridad Pública y por lo menos cinco de sus colaboradores cercanos. Si esto no es considerado un “caos”, ¿entonces qué es? La falta de oficio político del alcalde Luis Guillermo Benítez. Y su marcada incapacidad lo ha llevado a dar de baja a unos y aceptar las renuncias a otros de sus funcionarios de primer nivel. Hay versiones muy marcadas de que algunos de los funcionarios que renunciaron lo hicieron porque se negaron a prestarse a actos de corrupción.

Y aquí una pequeña muestra. El joven director de Planeación Municipal, Víctor Sainz, fue cesado. La orden vino desde la Presidencia...del DIF. La pareja del alcalde Luis Guillermo Benítez se molestó porque el joven arquitecto se negó a autorizar unos permisos. Y es que esos permisos no cumplían con los reglamentos. Y se negó. El solicitante era Jesús Ernesto Guzmán. Quizás el nombre no les diga nada. Salvo el dato de que el señor Guzmán es el exesposo de la actual pareja del alcalde. Buscamos al arquitecto Víctor Sainz para conocer de primera mano su versión del cese, pero no respondió a las llamadas y mensajes de WhatsApp. Pero la respuesta vino de la esposa del joven arquitecto, que compartió en redes sociales: “Muy orgullosa de ti por aplicar los reglamentos y no acceder a la corrupción...”. La señora Gabriela Peña, pareja del alcalde, es madre de Gabriel Ernesto Guzmán Peña, quien es encargado de finanzas de Conapesca. Y la novia del hijo es la jefa de Recursos humanos de Jumapam. Claro que el favor de acomodar al hijo de la pareja del alcalde en Conapesca se pagó con el nombramiento de Verónica Guadalupe Bátiz, la esposa del comisionado Raúl Elenes. La señora es actualmente oficial mayor. Así o más claro.

Agarrón en las alturas judiciales. En Tribunales, particularmente en los colegiados, se está librando una verdadera lucha ante el reclamo de la magistrada Lucila Ayala de Moreschi, a quien el Tribunal Colegiado en materia administrativa le concedió su derecho a reintegrarse al cargo de presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo en Sinaloa. Pero quien aún está como presidente, el mazatleco Héctor Samuel Torres Ulloa, hizo uso de su derecho y solicitó a los magistrados “aclaración de sentencia”. Esto pudiera llevar el caso a una revisión desde su inicio. De entrada, la señora Ayala de Moreschi ya tiene la edad para ser jubilada del Tribunal. Aunque alega que en la fecha que interpuso la demanda de reinstalación no cumplía con ese concepto. El caso promete.