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Colosio y sus tiempos

Supe de Luis Donaldo Colosio en el curso de mi investigación en la Secretaría de Programación y Presupuesto (1979-1981), cuando Miguel de la Madrid encabezaba la institución. Durante mi trabajo conocí a grupos que llegaron al poder con el presidente Carlos Salinas de Gortari en la disputada elección de 1988.

Malinterpreté los efectos de los comicios de 1988 en torno al vínculo entre Carlos Salinas y el PRI. Debido al estrecho margen de victoria y las denuncias de fraude electoral pensé que Salinas sería más dependiente del partido y menos capaz de adoptar políticas ambiciosas de modernización. La realidad fue todo lo contrario. Debido a que el partido no pudo entregar un cómodo margen, Salinas fue aún más libre para seguir su agenda.

Conocí a Colosio cuando se convirtió en presidente del PRI y visitó el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington en 1989. Me pareció tranquilo y elocuente, pero también prudente y reservado. En los siguientes años, tuvimos varias conversaciones, algunas muy largas. Tenía una impresionante capacidad de análisis y también lo que vi como una visión realista de la política mexicana.

Uno de los temas que hablamos era cómo conciliar los intereses del PRI tradicional, especialmente los sindicatos, con los desafíos de la modernización. Aunque siempre me quedaba poco claro cómo leer a Colosio. ¿Era un reformador real? ó ¿usaba la retórica estándar que los candidatos del PRI utilizaban para generar entusiasmo y movilizar el apoyo?

Como figuras históricas, creo que Colosio se asemeja en algunos aspectos a Robert F. Kennedy. Tanto Kennedy como Colosio fueron vistos como reformadores progresistas, y sus partidarios esperaban cambios dramáticos si alcanzaban la presidencia. Ambos fueron asesinados en años traumáticos para ambos países. Y con ambos hombres nos queda preguntarnos qué podría haber sido.

Con esta entrega me despido de mis lectores. Ha sido un honor y un privilegio ser publicado en El Universal en los últimos cuatro años, y me gustaría que mis compañeros sigan teniendo éxito en la producción de un diario de tan alta calidad.

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