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Con razón al ejido culpan del atraso

El canal Aceitunas vuelve a ser factor de discordia frente al proyecto de crear nuevo bulevar

Por años, por muchos años, el atraso urbanístico que padece la ciudad se ha atribuido a la resistencia del ejido Guasave a facilitar los mecanismos jurídicos y políticos de cesiones de espacios para los programas de inversiones de desarrollo públicas y privadas, y de algún modo también satanizado a sus ejidatarios y dirigentes.
Incluso el hecho de que a partir de su constitución  como municipio, un alto porcentaje de sus alcaldes han sido de extracción campesina, refuerza esa suposición que se asocia precisamente con la solidaridad de clase de quienes de tal sector han sido gobernantes.
Con tener algo de verdad la percepción popular, tendríamos también que admitir que contiene mucho de falsa apreciación, porque si a esas vamos, igual el sector privado comparte la culpa por el rezago.
En realidad con todo y que el estatus económico de los barones del dinero, dista bastante del ejidatario, culturalmente no son diferentes, pues ambos sectores se dedican a lo mismo: a la agricultura.
Una cosa sin embargo no es mentira, el ejido Guasave, sus dirigentes y sus miembros en la inventiva de que son los responsables totales del estancamiento urbano, han tenido que ver mucho.
En algunos casos, si no es que en todos, el ejido Guasave y todo   lo que el implica aprovechándose de la necesidad inercial que se tiene de crecimiento, la ambición los ha llevado a fortalecer la idea, sacándole beneficio económico.
Es una historia muy vieja. Ha sucedido con la desaparición del canal El Doradito, la del propio Diagonal y muchos más ejemplos que podemos citar, en las que regularmente se han atravesado en función de la ganancia económica.
Y por si faltara algo, nuevamente surge en la gente del ejido Guasave, el prurito de explotar con fines de lucro, el proyecto que se esboza de construir una vialidad sobre el espacio que ocupa el canal Aceituna, lo que necesariamente podría empantanar la aplicación de la inversión de la pretendida obra.
Con los antecedentes que hay, sumado a que otra vez “existe interés” en bloquear el asunto para ver si “aflojan” y los ejidatarios vuelven a hacer negocio con esos terrenos, bueno pues mucha razón tienen aquellos que dicen que el ejido Guasave se ha convertido en un lastre para la urbanización citadina.
A OTRA COSA.- La verdad habría que admitir que quizá la mejor decisión que tomo la alcaldesa Diana Armenta en la configuración del gabinete fue nombrar como gerente de la Junta de Agua Potable a Paola Gil.
Pese a no contar con antecedentes en el servicio público, la funcionaria ha mostrado mucha más eficacia que algunos de los varones que están compartiendo el poder con la presidenta municipal.
Con todas las carencias que enfrenta para operar el rescate del sistema de drenaje que para el gobierno y los guasavenses ha sido un quebradero de cabeza, esta atendiendo dentro de las posibilidades técnicas con algunos grados de efectividad el problema, asumiendo que el tema ya no solo es cuestión de estética, sino de salud pública que hay que resolver.
Creo que si la dotaran de los recursos financieros y de equipamiento más elementales, Paola Gil podría transformar la opinión popular que se tiene de la operatividad de la Jumapag.