Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Confrontar el abuso

SAPIENZA

El abuso de cualquier tipo causa vergüenza, lo que muy a menudo lleva a la persona abusada a aislarse en vez de buscar ayuda para sanar. El victimario generalmente coloca epítetos sobre la víctima, quien por el sólo hecho de haber sido abusada se siente desvalorizada y piensa que tal vez merece lo que le pasó. El victimario tiende a culparla por lo que pasó, y la víctima tiende a creerlo. Pero por doloroso que sea, el abuso hay que confrontarlo y tratarlo, de otra manera la víctima corre el riesgo de volver a ser abusada en lo inmediato o al paso de los años. Si no se trata la vergüenza, se pierde el valor para poner límites a quien pretende abusar de nuevo. El sentimiento de falta de valor también impide entablar relaciones personales saludables. Se tiene que tratar el sentido de impotencia que deja el abuso para que las víctimas estén en posición de desafiar el comportamiento dañino de la gente. Las mujeres que no han sido tratadas sobre la ruina que deja el abuso, no pueden pensar de manera saludable para evitar situaciones de riesgo, y en el futuro pueden incluso poner en peligro a sus hijos. Pero lo mismo puede suceder con los varones que fueron abusados y no tratados. Tanto hombres como mujeres que fueron abusados pierden sus habilidades para proteger a su familia. Esa inhabilidad para proteger se muestra cuando las mujeres son incapaces de detener el comportamiento abusivo de un padre hacia sus hijos. Las hijas que fueron víctimas de incesto a menudo describen a sus madres como enfermizas o débiles emocionalmente para poner un freno al marido agresor. Ven con impotencia como la victimización física o sexual puede continuar durante años sin atreverse a denunciar al agresor. El negar nuestra propia victimización y no tratarla puede dar como resultado la victimización de la siguiente generación. Pero la victimización no tiene que ser necesariamente física o sexual. Un hombre que fue abusado de menor puede sentirse impotente para detener el abuso verbal de su mujer hacia sus hijos, o la negligencia para atenderlos, lo cual es otro tipo de abuso.