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Cordero: chivo en cristalería

ITINERARIO POLÍTICO

Dicen los viejos del PAN —esos que vivieron titánicas batallas por la dirigencia del partido azul— que la política no es para Ernesto Cordero. "Lo suyo, lo suyo, no es la política", reiteran.

Y recuerdan batallas memorables como las de Carlos Castillo o las de Luis H. Álvarez y resulta inevitable compararlas con la batalla de Cordero para buscar la candidatura presidencial previo al 2012 y con la batalla de hoy en busca de la dirigencia del partido azul. Y el resultado es el mismo. "Cordero no está hecho para la política", vuelven a decir con pena.

Y es altamente probable que los añosos panistas tengan toda la razón. Para empezar, Cordero no ha ganado siquiera una elección de barrio. Hoy es senador plurinominal y fue líder del senado por dedazo. Ayer —en los momentos previos al 2012— fue aspirante a la candidatura presidencial, también por dedazo, gracias a su amigo Felipe Calderón.

Y en la contienda por la candidatura presidencial, en donde fue derrotado por Josefina Vázquez Mota, no pocos de los viejos sabios del PAN dicen que no fue tanto una victoria de Josefina, como una derrota de Calderón y de su mal candidato, Ernesto Cordero. Y hoy —por si hiciera falta— la lista de tropiezos y de errores empieza a sumar negativos para el delfín de los "calderonistas".

1. Ernesto Cordero ha cometido el mismo error que lo llevó a fracturar al PAN en la lucha por la candidatura presidencial, contra Josefina Vázquez Mota. Y, ¿cuál fue ese horror? Recurrir a la guerra sucia como sistema y como estrategia.

2. Para empezar, el señor Cordero habría contratado a un especialista en guerra sucia, el español Aleix Sanmartín, quien está detrás de un spot poco creativo y altamente grosero que se hizo circular de forma masiva en redes sociales y en donde ridiculiza a un Gustavo Madero al que se pretende identificar como líder del PRI.

3. Pero dicho spot resultó toda una pifia, no sólo por lo burdo de la guerra sucia, sino porque, en un error de párvulos, el propio Ernesto Cordero dijo en un mitin que sí, que él aspiraba "a ser presidente del PRI".

4. El resbalón declarativo de Cordero alcanzó primeras planas en toda la llamada prensa nacional y rápidamente se convirtió en tema dominante en redes sociales, mientras que el spot de la guerra sucia contra Madero sirvió para que el equipo del propio Madero contara con evidencias contundentes para acusar de tramposo a Cordero ante el "IFE del PAN".

5. Pero los tres horrores arriba citados eran apenas el principio. Resulta que "los muchachos" de Cordero cometieron la imprudencia de buscar en la prensa a un aliado político a modo. Y lo encontraron en el diario Reforma que, sin la más elemental ética periodística, inició una campaña de desprestigio y difamación contra todo lo que fuera o pareciera cercano a Gustavo Madero.

6. Así, ese periódico empezó por inventar que uno de sus clientes de antaño, el diputado Manlio Fabio Beltrones, habría participado en los llamados "moches" —junto con Luis Alberto Villarreal— presuntamente exigidos a alcaldes de todo el país. La mentira cayó por su propio peso cuando el alcalde de Celaya —la supuesta fuente del invento— nunca ofreció pruebas.

8. Luego le inventaron al mismo Villarreal —quien no es una perita en dulce en eso de los negocios poco o nada claros— que era dueño de un costoso restaurante en la ciudad de México y que era investigado por la PGR como presunto implicado en los "moches". Al final quedó claro que era falso el supuesto restaurante y que la investigación de la PGR no era más que una versión manipulada de una demanda interpuesta por el propio Villarreal en la PGR.

9. Quedó claro que, por distintos medios y a través de diversos aliados, el señor Ernesto Cordero recurre a todos los métodos de la guerra sucia para derrotar a Gustavo Madero. Y claro, como se trata de un político bisoño, deja por todas partes las huellas del lodazal en el que ha convertido la pelea por la dirigencia del PAN.

10. Y es probable que Gustavo Madero y sus claqueros sean "una pandilla de pillos" —como lo pregona Cordero y como lo dicen algunos viejos panistas—, pero también es cierto que Cordero es uno de los más limitados políticos que ha tenido el partido azul en décadas. Y un ejemplo es que Madero, con las supuestas transas y todo, aplastó a Cordero al conseguir 70 por ciento del control en el Consejo Nacional del PAN. Probada de la elección del nuevo presidente azul.

Tienen razón los viejos del PAN: "La política es para los políticos". Al tiempo.