Opinión

Crisis de liderazgos

GUASAVE
Avatar del

Por: Mixcoatl Gaxiola

Mientras que el surgimiento de nuevas organizaciones campesinas es un escaparate para los intereses de los líderes, los productores están sumidos en una grave crisis por falta de una política agropecuaria.

Ayer se formalizó la integración de la Alianza Nacional Agropecuaria y Pesquera de Sinaloa, que será encabezada por Alejandro Cervantes, quien de nueva cuenta abandera una organización, que sólo sirven como plataformas de protagonismo.

En el mismo evento, Alfonso Ramírez Cuéllar, líder nacional de El Barzón, alertó sobre el riesgo de que el país pierde una soberanía alimentaria que en la práctica ya no existe pues cada vez se importan más productos en detrimento de los agricultores mexicanos.

Si bien ambos dirigentes refieren los grandes problemas que enfrentan los campesinos por los monopolios de la comercialización y ante la falta de regulación de los granos, la única realidad es que los productores están a la deriva en un mercado voraz.

Pero para los maiceros que aún no terminan de cobrar sus cosechas o que no han recibido los apoyos, para los frijoleros que se quedaron en la quiebra por el desplome de los precios y los sorgueros que no tuvieron ganancias, lo que reclaman es dónde están los líderes.

Ni el Comité Campesino No. 8, ni la Liga de Comunidades Agrarias, ni otras organizaciones realmente le entraron a la lucha para evitar que los productores quedaran hundidos en la falta de liquidez, las deudas y el empobrecimiento.

El aprovechamiento de estas posiciones para cuestiones políticas ha sido precisamente el mayor enemigo que tienen los propios campesinos, pues los dirigentes, más que resolver y gestionar sólo buscan ejercer presión para sus propios fines. Ojalá que esta nueva organización sea la excepción, pero hay elementos de duda.