Opinión

Crisis y más crisis

MI PUNTO DE VISTA

Por: Luis Alfonso Félix

Amigos, la victoria –sufrida, por cierto- de Dorados sobre el colero general Zacatepec, trajo también consigo un poco de calma a la crisis que vive el conjunto sinaloense en estas primeras cinco fechas del Apertura 2014 en la Liga de Ascenso.

Si bien es cierto que esos tres puntos llegaron como caídos del cielo y en el momento más requerido, en la tabla general microscópicamente hubo avance de un peldaño que no los exime de un arranque de campaña ominosa.

Esta vez el público no arremetió contra el equipo y la directiva al final del encuentro, como sucedió en su anterior confrontación. Pero sí hubo un sector que se volvió huraño cuando perdieron aquella ventaja de dos goles, alcanzada en los primeros diez minutos y que presagiaba una goleada.

El 2-0 se volvió un sorprendente 2-3 en contra al minuto 48 con esa anotación de Luis Manuel Menes, aflorando de inmediato los reclamos de inconformidad que han sido el común denominador en las tribunas.

Pero el gol de Esteban Rodríguez dos minutos más tarde hizo que el río volviese a su cauce.

Increíble, pero la condición de local no está pesando mucho. Se obtuvo el 4-3 gracias a un penalti que, repito, lejos de mantener contenta a su afición, sólo provoca que no se termine por convencer de que se tienen argumentos para mostrar otra cara.

El próximo domingo visitan al Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, que tiene mejor posición en la tabla.

Igual. Y si de crisis hablamos, la de Chivas está para llorar.

El equipo más popular de México está sumido en una pésima y alarmante mala racha, sumiéndose cada vez más en ese abismo del descenso.

Gracias a que la UdeG presenta un equipo futbolísticamente más pobre, y de que Puebla tampoco capitaliza como local, el Rebaño no está más hundido.

Las voces de alarma y de reclamo en Chivas no son de ahora, ustedes saben. Su propietario, lo hemos dicho hasta el cansancio, los ha condenado a arrastrar su imagen y su historia con sus decisiones absurdas.

Hoy, el Guadalajara da pena mientras que su odiado rival está en la cumbre. Es algo que sus seguidores no perdonan y que poco a poco lo están manifestando ausentándose del estadio.

En Chivas hay serios problemas tanto de actitud como de disciplina, eso puede notarse a leguas. Los movimientos del técnico dejando a gente importante en la banca por bajo rendimiento son más que elocuentes.

El sinaloense Omar Bravo está perdido. No es el delantero que vimos actuar con Atlas de donde fue arrancado para un segundo romance con el equipo de sus amores. Lo acusan de dividir el vestidor. Cuidado.

Aldo de Nigris no produce y, para colmo de males, se les lesiona alguien en que depositaron muchas esperanzas de hacer caminar la nave. Me refiero a Ángel Reyna.

Idéntico. Otro grande también no puede presumir de una gran campaña. Se trata de Pumas, que apenas disputadas cinco jornadas ya cambió de técnico al arrastrar cuatro derrotas consecutivas.

El club universitario está pagando las consecuencias de armarse con muchos veteranos. Se olvidaron de la cantera que ya no produce. Pumas tuvo en esa zona su fortaleza que lo hizo grande.

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Ayer Dios me permitió escribir estas líneas; hoy sólo ÉL sabe si podré hacerlo de nuevo.