Opinión

Cuenta pendiente

Por  Jorge Luis Lozano

La temporada de canícula está por empezar en Mazatlán, y se prevén temperaturas intensas. La combinación de las temperaturas de más de 35 grados más el facto de humedad podrían hacer que los mazatlecos resientan un calor de hasta 51 grados, según estiman los meteorólogos. Esto constituye un aumento en el gasto tanto de las familias, como de los negocios, pues se recurre a los sistemas de ventilación para preservar alimentos y hacer el ambiente interior de los hogares lo suficientemente acogedores para conciliar el sueño.

Es una temporada en que los mazatlecos y el resto de los habitantes del sur de Sinaloa temen, no solo por las altas temperaturas, sino también por los cargos extras al gasto familiar. Es ahí donde queda patente la urgente necesidad de tarifas eléctricas más justas para la entidad, un tema que siempre ha estado pendiente y que la falta de gestión y un movimiento con verdadero liderazgo no ha podido lograr. 

Hace apenas unos cuantos días, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, delegación Mazatlán, Emilio Hernández Kelly, hablaba de la necesidad de tarifas eléctricas más competitivas para impulsar el desarrollo en el país. No obstante, en tanto no se resuelva el tema de los diferentes programas de estímulo a la pequeña y mediana empresas, habrá un desaliento entre los inversionistas a nivel país. 

En cuanto a las tarifas domésticas, se requiere de una gestión más eficiente, a la cual se podría sumar en apoyo la Canacintra.

Hace algunas décadas hubo un movimiento regional que intentó convencer al Congreso de la Unión de la necesidad que tiene Sinaloa de contar con tarifas más baratas tanto para el bienestar de las familias, como para la competitividad del sector comercial. El esfuerzo bien podría reiniciarse ante las nuevas condiciones políticas del país.