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Cuidemos a nuestros hijos

NUESTRA OPINIÓN CULIACÁN

Su lugar a esa hora no era estar tirado en un campo baldío, tendría que estar en su salón de clases escuchando al maestro o maestra hablar de química o matemáticas, o a lo mejor conversando con sus amigos de secundaria, pero no fue así, un joven estudiante de la secundaria Emilia Obeso fue encontrado asesinado de un balazo en la cabeza. Quince años era su edad, sus proyectos se detuvieron a causa de esa bala que entró a su cuerpo, ayer a las 12:30 horas que fue localizado, su cuerpo ya estaba rígido, llevaba varias horas de haber sido asesinado, pero ¿quién detuvo sus sueños?, ¿quién truncó el camino de este joven?, no lo sabemos, serán las autoridades quienes nos den la respuesta. Lamentablemente de nueva cuenta se presenta otro caso de violencia en Sinaloa, no se trata de un ejecutado más. La noticia llega después de que el día miércoles una adolescente de 16 años fue asesinada en la ciudad de Guamúchil, por su amiga de la misma edad, el caso está resuelto, al parecer la culpable pagará por el homicidio, estará por lo menos 7 años en prisión. Pero ¿qué está pasando en nuestra sociedad?, ¿qué pasa por la cabeza de estos jóvenes?, ¿dónde están los padres de familia? por qué no están al pendiente de sus hijos, porqué no saben qué es lo que les aqueja. No nos cuesta nada sentarnos a platicar con ellos y ver cuáles son sus inquietudes, sus anhelos y orientarlos para que tomen sus mejores decisiones, los problemas no se resuelven comprándoles el mejor celular o la prenda que está de moda. Es necesario convertirnos en sus amigos y ayudarlos en sus problemas, ya sea si son escolares, sí reprueba una materia el trabajo del padre no queda con un sólo regaño, es necesario actuar y ayudarlo para que al siguiente mes no presente bajas calificaciones, o si alguien los molesta en su alrededor, estar enterados; nunca se debe hacer a un lado sus problemas, aunque los veamos insignificantes, para ellos es importante y sobre todo, que sepan que los comprendemos, no dejemos que el internet o los maestros resuelvan sus problemas, involucrémonos y hagamos realmente la labor de un padre de familia.