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Opinión

Cultura de la muerte

NUESTRA OPINIÓN
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Por: EL DEBATE

No se puede ni debe guardarse silencio ante un mal que carcóme a los sinaloenses. No es posible callar las voces de miles de familias que han sido trastocadas por la cultura de la muerte.

Durante la homilía de ayer, celebrada por el sacerdote de la iglesia católica Isaac Zepeda, en memoria del periodista Humberto Millán Salazar, al cumplirse tres años en que fuera arteramente asesinado, el clérigo hizo un llamado al perdón, a combatir la maldad y a luchar porque la luz del amor prevalezca sobre el odio y el rencor generados por la cultura de la muerte.

Y en esto, el representante de la iglesia está cumpliendo total y cabalmente con los mandamientos, con la aplicación de los preceptos a fin de mantener unida a las familias a través del amor y la comprensión. La iglesia está haciendo lo suyo en lo espiritual y los católicos así lo entienden.

Pero el gobierno, la autoridad destinada a procurar que exista justicia en Sinaloa, ¿cuál es la aportación que hace?

Han pasado ya tres años de la muerte de Humberto Millán, tres largos años en los que la Procuraduría General de Justicia continúa hermética en el caso. De la supuesta investigación que dicen continuar, sólo engaños y mentiras han recibido los familiares y amigos que siguen exigiendo se esclarezca el crimen cometido contra el periodista.

Pero si a Millán y su familia, que apoyados por comunicadores del estado que han hecho constante presión ante la Procuraduría, no obtienen respuestas positivas, ¿qué pueden esperar miles de familias que han sido víctimas de esta imparable violencia?

La iglesia pues, está haciendo lo suyo, pero ¿qué hace la autoridad?