Opinión

Lozoya vs Lozoya

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Por  Darío Celis Estrada

A Emilio Lozoya Austin “lo pusieron”. El ex director de Pemex, como aquí le hemos informado, estuvo muy bien protegido en Rusia durante los 9 meses que duró su paradero.

El mismo gobierno de Vladimir Putin lo tuvo a buen resguardo. Un hombre clave fue William Karam, dueño de Hidrosina, que fue la llave para que empresas como Lukoi y Gazprom entraran a México.

Ambas compañías se empezaban a beneficiar de los negocios que abrió en petróleo y gas la Reforma Energética de Enrique Peña Nieto, negocios que operaba ya Lozoya Austin.

Pero “alguien” o “algo” forzó al ex amigo de Peña a dejar su zona de protección y a trasladarse a España a finales del año pasado, concretamente a Málaga, donde fue aprehendido el miércoles pasado.

Hay indicios de que fue su propio padre, Emilio Lozoya Thalmann, el que, forzado por el Fiscal General de República (FGR), propició el relajamiento de las medidas de seguridad de su hijo.

Aquí contamos el choque de Alejandro Gertz Manero y Javier Coello Trejo, abogado de Lozoya Austin. El fiscal amenazó al penalista con meterlo a la cárcel si no le entregaba a su cliente.

Como el llamado “Fiscal de hierro” en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari se negó, la FGR libró a finales del 2019 una orden de aprehensión contra su hijo, Javier Coello Zuarth.

Le informé que en enero un juez resolvió el no ejercicio de la acción penal contra aquél, que es co defensor también de Lozoya Austin. Sin embargo, el agravio y amenaza ya estaban consumadas.

Pero la estrategia de Gertz no acabó ahí. El fiscal enfiló sus baterías contra Lozoya Thalmann. Ofreció un acuerdo al padre si ayudaba a localizar a su hijo. También fue una presión brutal.

Si el ex secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal no colaboraba, la 4T sería implacable con el resto de su familia: no solo su hija Gilsa Susana, sino su esposa, Gilda Austin, irían a la cárcel.

Eso dobló al padre y habría movido al hijo a salir de su escondite. Algo que se guarbada con mucho sigilo y que habría sido el conducto por el cual Lozoya Austin cayó fue un número telefónico.

Solo dos personas lo tenían: el propio penalista Coello Trejo y la hija de Lozoya Thalmann. Se sospecha que éste último, o la hermana del ex director de Pemex, pudieron hacer contacto con el prófugo.

A Lozoya Austin le hicieron saber la gravedad con que estaba escalando su caso y el riesgo que implicaba para el resto de su familia. Le hablaron de incriminar a Peña. Le pusieron una trampa y cayó.

Lozoya Thalmann no le perdona al hijo haber puesto a su propia madre, otra vez, en la antesala de la cárcel y con el acoso diario de policías federales en su propio arraigo domiciliario.

ALONSO ANCIRA ELIZONDO está muy cerca de lograr su libertad. Al dueño de Altos Hornos de México (AHMSA) lo único que lo separa es la firma para ceder el control de la principal empresa productora de acero de Coahuila a la ítalo-argentina Techint, de Paolo Rocca, el hombre más rico de Argentina que en menos de un año de gobierno de la 4T ha tenido contacto con Andrés Manuel López Obrador al menos en 2 ocasiones. En Palacio Nacional le han venido facilitando todo al también dueño de Ternium y Tenaris, con fuertes inversiones en Veracruz, para tomar el 100% de AHMSA. Descarte que Ancira y su socio Xavier Autrey se vayan a mantener como socios minoritarios. La instrucción es: “fuera”. Hoy hay consejo en Techint y la suerte de la principal compañía de Monclova se estará echando. Desde su exilio en España, Ancira ha venido gestionando la renuncia al control con el equipo de Julio Scherer, el abogado de la 4T. Este otro es también un “acuerdo reparatorio”. Pero deja un cabo suelto: Emilio Lozoya Austin. ¿Se viene abajo la denuncia de cohecho? ¿Existe el cohecho entre particulares?

ANDRÉ Y MAX El-Man Arazi y Rafael y Teófilo Zaga Tawil devolvieron íntegros los casi 5 mil millones de pesos que le cobraron indebidamente en el sexenio pasado al Infonavit, cuando lo dirigía David Penchyna. Esa fue la recomendación que les hicieron sus abogados desde el primer momento, so pena de ir a la cárcel. Y ese también fue el acuerdo reparatorio que convinieron tanto con el Consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, como con el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero. La transferencia se hizo con la intervención del Credit Suisse, que lleva Jorge Villarreal, y el BBVA, que dirige Eduardo Osuna, donde tienen depositados sus dineros los también accionistas de Fibra Uno. Por eso llama la atención que el presidente Andrés Manuel López Obrador se haya prestado a anunciar la recuperación de solo 3 mil millones de pesos, cuando se sabe que cayeron a la buchaca los 5 mil millones.

EN LA TAMALIZA de Palacio Nacional no estuvieron todos los que son. Faltaron grandes capitanes que por haberse disculpado no quedaron eximidos de hacer su respectiva aportación. Con anticipación la oficina de Alfonso Romo tuvo las confirmaciones de asistencia. Los que no pudieron ir recibieron el mismo miércoles en el transcurso del día la carta compromiso en la que se les solicitó una donación de 20, 50, 100 ó 200 millones de pesos. Fue el caso de Alberto Bailleres, Germán Larrea, Ricardo Salinas, José Antonio Fernández Carvajal, Carlos Hank González, Eduardo Tricio, entre muchos más. Todos los que donen tendrán que hacerlo a título personal. Y los que tengan empresas que coticen en bolsa deberán someterlo a su consejo por el mínimo principio de buenas prácticas empresariales, mejor conocido como compliance.

SARE, LA OTRORA gran desarrolladora de vivienda, entró a etapa de liquidación. Como le adelanté hace varios días, su principal accionista y fondeador, Tavistock de Joe Lewis, pidió seguir esa ruta en la asamblea que tuvo lugar el pasado 11 de febrero. Ahí se acordó disolver la empresa, fundada por Dionisio Sánchez González. Hay bancos acreedores que ya se aprestan a ejecutar sus garantías. Apunte al HSBC de Jorge Arce, Banorte de Carlos Hank González, Citibanamex de Manuel Romo y BBVA de Eduardo Osuna. Quien lidera toda la estrategia de liquidación es Daniel Tapia, actualmente síndico de la quiebra de Geo, que era de Luis Orvañanos.

A PROPÓSITO DE quiebras, a Fox Sports se le agota el tiempo y las posibilidades de ser comprado. El esfuerzo que un grupo de ex ejecutivos del canal en México y Argentina liderados por Carlos Martínez realizaba, al parecer ya naufragó. El encargado designado por Disney para encontrar comprador, Ben Pyne, no ve opciones viables. Con Fox Sports el conglomerado de Bob Iger pierde mensualmente más de 30 millones de pesos. La única posibilidad es que el magnate Rupert Murdoch entre al quite.

PUES NADA, QUE Pensionissste de plano dio por cancelada la licitación para contratar servicios de call-center para programas de lealtad. La afore que dirige Iván Pliego argumentó un supuesto daño o perjuicio. Ya le habíamos dicho que había toda la intención de volverlo a asignar a Grupo Vanguardia, ahora por 3 años más con una oferta de 360 millones de pesos. También pujaban Pentafón de Filiberto Mondragón, Telvista de Jorge Rodríguez y Bconnect de Fernando Villalobos.

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