Opinión

De astilleros

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Por: Rigoberto Ocampo Alcántar

Finalmente Pemex compró, en diciembre del año pasado, parte de unos astilleros gallegos (ver Lecturas del 5, 12 y 19 de mayo de 2013) y le adjudicó en enero de este año la construcción de hoteles flotantes. No pudieron los astilleros mexicanos importar la ingeniería de 80 gallegos que quedaban empleados en esos astilleros españoles. Según el periódico "El Faro de Vigo" esa empresa de Vigo con el contrato que cerró con Pemex logró financiamiento y además: "Este pedido será el primero en llenar las gradas del astillero, que han estado vacías los últimos 30 meses". Es decir, mientras la actividad vuelve a Vigo, España, acá en México esos millones de dólares no serán invertidos en empresas nacionales. Tampoco tendrán efectos económicos favorables para el país, sino para la golpeada economía de Vigo, con 30 meses de paro en sus astilleros.

DE CONTENIDO NACIONAL Y FINANCIAMIENTO

La reforma energética, que está en sus últimos pasos en las cámaras del Congreso de la Unión, va a iniciar un nuevo sector industrial en México, la industria petrolera privada y la del sector energético nacional en general. Los nuevos industriales están por venir. Algunos del extranjero, otros, nacionales, ya están en proceso de preparación. En el caso de las nacionales empresas como GCARSO, MEXCHEM, GMEXICO, IENOVA, entre otras, ya están preparando sus baterías. Por otro lado, están las empresas privadas nacionales, que no cotizan en bolsa como las anteriores, y que durante muchos años se han ido especializando y acumulando capital, a través de ganar la subcontratación de servicios en la producción petrolera. En una conversación con un financiero de esa incipiente industria petrolera nacional, comentaba dos elementos destacados en lo que está por venir en la producción petrolera en particular y en el sector energético en general. Primero, en materia de la nueva legislación habrá que revisar el contenido nacional. Segundo, los servicios financieros en el país para este nuevo sector económico.

En el primer caso, el de contenido nacional, se refiere al porcentaje de la inversión, en explotación petrolera y energética, que deberá de ser de empresas mexicanas. Es decir, el capital nacional que va incursionar en ese nuevo rubro de riesgo empresarial. El porcentaje que determinen las leyes que deberá de incluir la industria petrolera en México de inversiones nacionales será una palanca podrá detonar diversos sectores. Actualmente, comentaba este experto financiero, las empresas petroleras de los USA, Holanda, Inglaterra, Australia, entre otras, pueden llegar con un "all inclusive", desde el primer tornillo hasta el último bote de aceite que ocupen, incluido el personal técnico y la construcción de ciudades satélites con todos los servicios incluidos. En este sentido, el porcentaje de contenido nacional podrá ser un elemento de apoyo al desarrollo de la industria y economía nacional.

En cuanto al segundo elemento, los servicios financieros, comentaba la misma fuente, en la actualidad la banca nacional no tiene ninguna idea de los mecanismos y condiciones del sector petrolero y energético. Los financiamientos de las empresas que subcontratan con Pemex, en materia de producción petrolera, tienen en gran parte su origen en el extranjero. En Australia o los USA los bancos especializados cuentan con los servicios de técnicos en la industria petrolera que miden al detalle los factores de riesgo de cada decisión crediticia. En México, simplemente no hay aún esos servicios. Este deberá ser un reto muy importante, tanto para el desarrollo de la banca nacional como para el fortalecimiento de la economía nacional. El tamaño de los beneficios que pueden atraer la captación de intereses a la banca nacional este nuevo nicho del mercado financiero puede ser muy importante. Vaya, al menos en la formación y contratación de expertos en tecnología y producción por parte del sector financiero nacional.

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PÁRRAFOS: DE MATAR EL TURISMO

En el aeropuerto de Mazatlán, el principal destino turístico de Sinaloa, hay un local que expende bebidas y refrigerios. En esa tienda venden una botella de agua de 600 mililitros en 34 pesos. En cualquier tienda Oxxo de Mazatlán dan dos botellas de un litro por 8.50 pesos cada una. Esa es la forma en que se está despidiendo este verano a los turistas en el aeropuerto. Es impresionante que el arrendador de ese local no se percate que está aniquilando la expectativa de los visitantes de regresar a este destino sinaloense, al sentirse abusados de esa manera. Y al final de cuentas no tendrá posibles compradores de sus botellas de agua de 34 pesos.

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