Opinión

De encuestas, no respuesta e indecisos

Por: Rigoberto Ocampo

A la hora que leas esto, amable lector, ya habrá pasado el tercero y último debate entre candidatos presidenciales. Se habrán despejado interrogantes. Antes de este evento, las encuestas decían que Meade y Anaya iban debajo de López Obrador. Los números pueden variar según la encuesta, cada uno tiene los números que quiere. Y, por supuesto, debe confiar en los que tengan consistencia estadística. 

Hay un elemento coincidente en al menos cinco encuestas públicas: el alto porcentaje de indecisos, no respuesta y tasa de rechazo. En las últimas encuestas publicadas encontramos estos porcentajes: Reforma reporta 17% de no repuesta y una tasa de rechazo de 29%. El Financiero reporta 28% de indefinidos. Consulta Mitofsky reporta 22.2 % de no declara. Coparmex-Berumen reporta 21.5% de no sabe/NR y una tasa de no respuesta del 41.7%. Beltrán y Asociados reporta 21.5% de no respuesta. En las cinco encuestas hay diferente margen de error, considerando esta variable, la diferencia entre el primer y segundo lugar da una diferencia de entre 10 y 13 puntos (excepción de Coparmex-Berumen). 

Esto deja tres consideraciones fundamentales: Hay más de una quinta parte que no responden por quien piensan votar. Igualmente, un rechazo superior a la quinta parte de los encuestados: no quieren responder la encuesta. No sólo no manifiestan por quién piensa votar, no hacen la encuesta. Finalmente, la diferencia del primer lugar y el segundo, de los que sí deciden decir por quién votará, es menos de la mitad de los que se declaran indecisos y un porcentaje aún menor de los que rechazaron hacer la encuesta. Explicando: la diferencia entre López Obrador y Meade o Anaya, es de 10 a 13 puntos, y, los indecisos es de más de 20 puntos, mientras que la tasa de rechazo es aún mayor. 

Todo este ejercicio de análisis estadístico sirva para sostener lo siguiente: Seguimos en México, en la elección presidencial, ante la incertidumbre democrática, no sabemos cuál de los candidatos va a ganar la elección. Ninguna encuesta puede sustituir al voto. Y el resultado es el que vaya a dar el INE, no el que sigan manejando cada encuesta. 

DE ENCUESTAS EN SINALOA 
Hasta el día de ayer, martes 12 de junio, no se tiene registrado en el Instituto Estatal Electoral de Sinaloa ninguna encuesta de preferencias electorales de las elecciones de presidentes municipales y diputados locales. Sin duda debe de haberlas. Los candidatos, los partidos, empresarios, grupos de interés pueden tener en su poder resultado de encuestas. También, en muchos bares los fines de semana, más de un borracho gritará que él tiene números de que su candidato va a ganar. En la “legión de idiotas” sinaloenses seguro hay tantas encuestas cómo tantos de esos haya. Pero para el análisis estadístico sólo se puede hacer referencia pública a la que se tiene acceso a través del registro del órgano electoral. En este sentido, lo que se socializa por redes de internet no es más que propaganda. Entonces, cada uno puede poner los números que desee. Y ahí sí, que como dice el amigo de Stanford University: “A creer, a la iglesia”. 

DE ESTABILIDAD EN SINALOA Y ROCHA MOYA 
Los resultados de la elección del Congreso local influirán en el desarrollo político y económico de Sinaloa, y, en la gobernabilidad. Pero, sobre todo, en la capacidad del gobierno del estado a poder lograr los retos de su plan de desarrollo. La capacidad política y administrativa del gobernador Ordaz Coppel está fuera de toda duda. Su habilidad para logar primero la candidatura de diputado federal del PVEM en 2015. Luego, de gobernador en 2016, incluso sobre actores políticos con rentabilidad electoral. Fue notable su intermediación con los precandidatos desplazados. Ahora, ya como gobernador, Ordaz Coppel logró una racionalidad fiscal en uno de los programas de mayor impacto social: proveer a los alumnos sinaloenses de uniformes y útiles escolares. Haber diseñado que ese programa sea presupuestado y fondeado con recursos de la hacienda estatal es una destacada acción de gobierno que demuestra su eficiencia administrativa. 

Políticamente, el gobernador actual logró sacar adelante las candidaturas locales y federales de su partido y de los partidos coaligados con el PRI. Esto sin escisiones públicas cómo en 2010. Faltan los resultados que reflejen si fue eficiente o no, en ese campo. Pero tiene un elemento de intermediación inmejorable: La candidatura de Morena al Senado de Rubén Rocha Moya, exrector de la UAS y excoordinador de asesores de los gobernadores Jesús Aguilar y del mismo Ordaz Coppel. Independientemente de si gana o no un escaño en el Senado, Rocha Moya será una importante voz de Morena en Sinaloa. Ahí va pues un elemento a analizar en la acción política del congreso local de Sinaloa a partir de septiembre de este año. 

PÁRRAFOS: DE DENUNCIA DEL SENADOR CORDERO 
En este espacio, junto con otros intelectuales y académicos sinaloenses, se demandó a las autoridades que habían filtrado un video e información sobre el candidato presidencial de la coalición PAN-PRD-MC, Ricardo Anaya, que si había elementos se le iniciará un procedimiento legal ante el Poder Judicial. El lunes pasado, el presidente del Senado, Ernesto Cordero, presentó una denuncia ante la PGR contra Anaya por presunto lavado de dinero. Es una demanda presentada ante la autoridad encargada de procuración de justicia del país. Ahora no es propaganda. El encargado de la PGR deberá de resolver, a la brevedad esta denuncia del senador Cordero.
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