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Opinión

De vuelta a la normalidad

NUESTRA OPINIÓN CULIACÁN
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Por: Redacción

El conflicto que había en el Hospital General de esta ciudad llegó a su fin ayer, luego de la intervención del secretario general de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, y la dirigente de la sección 44 del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Arcelia Prado Estrada.

Las dos enfermeras que estaban en huelga de hambre, tras la reunión dejaron de manifestarse y se dijeron listas para volver a sus funciones de coordinadoras de enseñanza.

Las trabajadoras no estaban solas en su lucha, ya que eran respaldadas por alrededor de 70 sindicalizados más.

En ningún momento el nosocomio dejó de prestar sus servicios, pero los empleados dijeron estar laborando 'bajo protesta' en todo momento.

La demanda principal que tenían era la remoción de Raúl Borrego Gaxiola de la dirección, ya que lo acusaban de hostigar al personal, además de otras irregularidades.

Al final de cuentas, los conflictos se solucionaron en la mesa de diálogo sin que hubiera algún cese laboral.

Incluso, se dijo que el director pidió disculpas a las enfermeras y se comprometió a cambiar la forma en la que se relaciona con el resto de los trabajadores para evitar futuros conflictos.

De igual forma, se garantizó que no habrá represalias en contra de quienes formaron parte de la manifestación.

Aquí lo malo es que no hubo ningún castigo para nadie, aun cuando se ventilaron actos de corrupción, como el cobro de cuotas a los estudiantes de medicina residentes.

A eso hay que sumarle la actuación un tanto tibia por parte de Arcelia Prado, la cual sólo se limitó a decir que ya estaba anotado en la minuta que ya no se realizaría cobro alguno a los futuros médicos, haber cuánto duran así.