Opinión

¿Dejó el PAN de buscar 'una patria ordenada y generosa'?

ELENCO POLÍTICO

Por: MARTíN MENDOZA

El Partido Acción Nacional, el segundo más viejo del país, celebra hoy 75 años de vida tal vez deseando hacer una mirada al pasado para reeditar sus tiempos heroicos de "leal oposición", de organización combativa y combatida, con convicciones firmes. Paradójicamente llega a tres cuartos de siglo en una situación deprimente cuando apenas salió de una etapa de 12 años de ejercer el máximo poder político del país, ofreciendo un cambio que sólo fue cambiar de nombres, no de métodos, ni de una praxis política anquilosada y vergonzante del sistema político mexicano porque fue copiada de otros partidos, lo cual lo comprometió a asociarse con ellos y al gobierno dejando a la sociedad mexicana en estado de indefensión ante quienes detentan el poder. O sea, el PAN debe decidirse a seguir en el "pragmatismo" (para muchos "entreguismo") o recuperar la doctrina que lo sostuvo por tantos años y definir si continúa por la vía de la envidia o el de la lucha por construir "una patria ordenada y generosa", como era antes.

Logros. En este aniversario no sólo hay que reflexionar sobre el papel, que casi lo confunden con compars, que el PAN está desarrollando. Hay que reconocerle que gracias a su insistencia, el país se abrió a la pluralidad y aumentó las posibilidades de arribar a estadios de democracia, sobre todo en la épica batalla que dio por la Presidencia de la República con Manuel Clouthier del Rincón como abanderado. Quedó en tercer lugar, pero meses después ganó la gubernatura de Baja California Norte (en 1989) la cual aún no suelta. Para llegar a esta etapa, no le fue fácil al PAN porque tuvo que pagar los costos políticos y, particularmente, en ocasiones sus militantes cubrieron el gasto político, social, económico y físico de las persecuciones. El de andar a salto de mata por no estar de acuerdo .

La quema. En esta última fase, recordaremos el último episodio que conocidos militantes del PAN que en Sinaloa se fundó en 1940, protagonizaron en la última "gran acción" de "resistencia civil" (aquella que el senador Norberto Corella, importó de Alemania, conoció sus resultados en Filipinas y transmitió a los panistas locales en cursos impartidos en el "Ágora" de Difocur). Rafael Morgan Ríos, el diputado Francisco Solano, Esteban Zamora, incluida una dama cuyo nombre no recordamos, fueron detenidos por la Policía Municipal, golpeados y "tirados" más allá de "La Lomita". Regresaron a pie a la ciudad. Fue cuando quemaron el Palacio Municipal de Culiacán, luego de que el cuerpo de regidores del Ayuntamiento reconoció a Lauro Díaz Castro, del PRI, como ganador de la alcaldía sobre el candidato del PAN, Jorge del Rincón.

Tarde pero premiado. Precisamente Morgan, que acaba de pasar por ser secretario de la Función Pública, fue quien arengó a la masa, mientras personas tiradas sobre el pavimento de la Obregón, impidieron el paso de los bomberos para apagar el incendio. Curiosamente, la parte idealista que pudiera ser recordada esta mañana en el CDE del PAN, al desarrollarse un acto alusivo donde se instaurará la medalla Luisa María Urrecha. Presidirá el evento Edgardo Burgos Marentes.