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Delegados federales temen sufrir golpes de calor; no salen

ELENCO POLÍTICO

Al exgobernador Juan S. Millán le pareció bien la idea de no sepultar en la memoria del pueblo a su maestro y guía, Alfonso Genaro Calderón Velarde. Precisamente por haber surgido Calderón a la vida pública del sindicato de trabajadores azucareros –fue electricista del ingenio Los Mochis— Millán, que después de Calderón fue el segundo gobernador cetemista de Sinaloa, -el otro fue Jesús Aguilar Padilla, ambos como miembros del STIRT— expresó, ahora que la histórica fábrica de azúcar de Los Mochis vuelve a moler caña, que el mejor homenaje a don Alfonso es que dicha factoría no deje de trabajar. El ingenio Los Mochis duró 18 meses fuera de operación, contrayendo serios compromisos de endeudamiento con los trabajadores. Ahora que vuelve a operar, es deseable que no tenga mayores problemas por todo lo que representa para el municipio de Ahome y como fuente generadora de empleos.

También el aeropuerto. El sentido de perpetuar la memoria de Alfonso G. Calderón la generó un mochitense ilustre ahora radicado en Guadalajara, Francisco Cevallos, a partir de que el pasado 14 de abril, en el vigésimo aniversario de muerto, pocos acudieron a visitar la tumba del exalcalde de Ahome, aunque un año antes, al conmemorarse el siglo de nacimiento de Calderón, se ofició una misa en el ingenio Mochis, su familia dijo que sería la última recordación póstuma a su memoria. Paco considera que el mejor monumento a Calderón sería ponerle su nombre al aeropuerto del Valle del Fuerte, porque contra viento y marea –literal y figuradamente— logró que se construyera en el lugar donde se erigió.

Doctorado. Convenció a Luis Enrique Bracamontes, entonces titular de Comunicaciones y Obras Públicas para mover el proyecto de Guasave a Los Mochis, elevando así la categoría de la pujante ciudad norteña. Samuel Escoboza Barraza, que fuera secretario particular del gobernador Calderón y diputado a la 49 Legislatura del Congreso del Estado, la cual lidereó, afirmó que es muy temprano para que sepulten a uno de los mejores y sabios gobernadores –paradójicamente de escasa instrucción pero de mucha educación, la que le aportó su amplio sentido común- que ha tenido Sinaloa. Por eso Calderón ha sido el único sinaloense doctorado en 'chingonometría' por la universidad de la vida, según sus biógrafos y la memoria del pueblo.

Desprecio. Por cierto que al recordar a Alfonso G .Calderón, nos viene a la memoria sus constantes giras por el estado, donde no dejó comunidad, por muy pequeña que fuera, sin realizarle una obra. Pero en esas giras a Calderón lo acompañaban todos los delegados federales. ¡Y pobre de quien no fuera! Caso contrario lo que ocurre en el actual gobierno, donde los representantes del gobierno federal le hacen el desaire a las invitaciones del gobernador Mario López Valdez y no lo acompañan a su Gobierno en Movimiento. Como decía Calderón, no quieren dejar las frías oficinas del gobierno porque le temen a un golpe de calor y a los reclamos que le harán porque no funcionan, ni ellos ni sus programas, evidenciando a su jefe nato, el presidente Enrique Peña Nieto.