Opinión

Delincuencia, sin control

Por: Opinión Estatal

Cada ciudad del estado tiene identificados sectores donde el robo a casa habitación es cosa de todos los días. Pasa tanto en las principales ciudades del estado como en las cabeceras municipales más pequeñas, incluso hasta en las comunidades rurales.

El problema es un foco rojo en colonias y fraccionamientos de Mazatlán, Culiacán y Los Mochis. Esto porque las ciudades han crecido a un nivel que no todos los vecinos se conocen entre ellos. La dinámica de las familias es que tanto el hombre como la mujer trabajan. No solo hay casas que se quedan solas, sino prácticamente manzanas o calles completas. 

El crecimiento de las ciudades hace que se dificulte la posibilidad de ser vigiladas por la Policía, cada vez más mermada. Pero así como falla la prevención, parece no haber investigación de los casos.

Ni vigilantes ni cámaras ni perros, nada frena a los ladrones. En ciudades como Mazatlán, los vecinos ya hasta han advertido a ladrones que los van a linchar si los sorprenden robando, esto movidos por la impotencia de los robos, que no paran; además de las autoridades, que no dan resultados.

Es un problema que se tiene que atender, pues afecta el patrimonio que con tanto esfuerzo se ganan las familias, en tiempos en que los costos de la vida son más altos, y los salarios cada vez más paupérrimos.