Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Diálogo de sordos

En la última sesión de regidores, síndico y alcalde, la civilidad, la democracia y la política se fueron por la cloaca. En la sala de cabildo, que teóricamente debe ser un lugar consagrado para esos tres aspectos —que son fundamentales en una sociedad—, prácticamente imperó la ley del más fuerte. Gritos, desaires, desestimaciones e intolerancia fue lo que hubo en una sesión donde se deberían dirimir pacífica y razonablemente los problemas de la sociedad.
La hostilidad que hubo en el salón fue tal, que incluso un ciudadano y un regidor intercambiaron palabras en un tono más apegado a la confrontación que al diálogo. Durante la pasada administración, reclamos airados de la ciudadanía a las autoridades ocurrieron una y otra vez, pero nada se solucionó. Regidores, síndicos, alcalde y ciudadanos deben conocer el devenir inmediato de Culiacán, porque quien no sabe del pasado, está condenado a repetirlo.

Tambien te puede interesar