Opinión

Diferencias

El tesorero asegura que el gobierno estatal no les está dando el mismo trato que le dio a la administración pasada

Por  Alameda .

Diferencias. Con la cara desencajada y cierto dejo de ironía, el tesorero del Ayuntamiento, Joel Quintero, resaltaba ayer el trato tan distinto que tuvo la administración de la priista Diana Armenta y el que están teniendo ellos con el gobierno del estado. Y es que mientras a los que ya se fueron les “aventaron el salvavidas” en su momento con el rescate financiero, con depósitos de 10 millones de pesos que les hicieron llegar en el bimestre marzo-abril, ellos solo han recibido negativas a las gestiones que han hecho para que se les apoye con recursos extraordinarios. 
Y es que aunque posiblemente nunca lo van a reconocer, porque se supone que una vez en el poder debes olvidarte de colores partidistas, es un hecho que siempre que vengan de la misma ideología van a tener más empatía y deseos de que sus copartidarios queden bien “echándoles la mano” lo más que se pueda, cuando lo ideal sería que el trato fuera parejo para todos, pues a fin de cuentas quien quedaría bien con ese acto sería principalmente el gobernador. 

Crónica de un contrato impagable. A nadie le extrañan las acciones que está emprendiendo PASA al dejar de prestar el servicio de recolección en el municipio, y es que desde que se firmó este nuevo contrato, mismo que claudica hasta el 2022, se veía venir que con el alto costo que estipula y con lo frágiles y mal administradas que están las finanzas en el municipio desde hace rato, evidentemente solo se engrosaría la cartera vencida de Guasave con la empresa. La situación en que se encuentra el municipio frente a este contrato es a todas luces de desventaja, prácticamente los tienen sujetados de pies y manos, pues si deciden romper el pacto legal en el mismo contiene penalizaciones que son de mucho perjuicio para los guasavenses. Sin duda se avecina una batalla legal bastante complicada en caso de que la situación no cambie en el afán de llegar a un acuerdo entre ambas partes.

Juego limpio. En el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento prácticamente la apuesta es a que no haya “mano negra” en la resolución que esperan recibir de las instancias legales antes las cuales han interpuesto amparos por el accionar del gobierno municipal. Alejandro Pimentel Medina ha hablado abiertamente de que los procesos jurídicos que llevan en el Juzgado Séptimo de Los Mochis podrían dar resultados quizás para este fin de mes en el litigio que iniciaron por la huelga inicial de hace unos meses. El representante de los trabajadores sindicalizados asegura que la demanda fue bien fundamentada y elaborada en busca del amparo de la justicia. “Ojalá no haya manos negras ahí adentro y salga a favor de nosotros; pero si hay mano negra nos van hacer batallar”, declaró textualmente el representante laboral.

Añejo problema. Los comerciantes de pescado y mariscos que están debidamente instalados tienen muchos años solicitando que las autoridades municipales intervengan con los vendedores ambulantes, pues argumentan que se trata de una venta desleal, ya que los ambulantes no pagan impuestos, ni luz, ni agua, ni a empleados, como se le exige a las pescaderías formales. Este año, la Cuaresma no representó una mejora en el panorama y lanzaron la exigencia al gobierno municipal para que ahora sí metan las manos o se verán obligados a sacar el producto también a las banquetas. En su momento, el director de Vía Pública, Mario Figueroa, declaró que se confirmaría el Tianguis del Mar, en donde reubicarían a todos esos vendedores de mariscos en hieleras, sin embargo, la Cuaresma pasó y el famoso tianguis no se concretó.