Opinión

Distracción

SAPIENZA

Por: Emmanuel

Llegará el momento en que Israel se quedará solo contra el mundo. Quienes asocian su situación a la historia antigua y a las cuestiones escatológicas, entienden mejor el porqué del antisemitismo y el porqué del abandono. Pareciera que su único amigo es Estados Unidos (hasta el momento), pero dados los términos en que se pretende negociar la paz cuando surgen nuevamente las embestidas del lado palestino y el contraataque del lado israelí. Pareciera que las treguas de paz que se proponen, tienen como fin seguir dando el poder a los terroristas y eliminar cualquier intento de Israel por defender su derecho a la existencia. Generalmente, la guerra se limita al lanzamiento de misiles de una y otra parte, pero cuando las tropas israelíes penetraron Gaza para terminar con el armamento palestino, intervino Estados Unidos sin que se le pidiera —concretamente John Kerry, que ya no es bienvenido en Israel—, con un plan que, a todas luces, pretendía no dañar al grupo terrorista Hamás. El plan de Kerry establecía que se terminara la ocupación de Gaza por parte de Israel, en vez de pedir que fuera Hamás, el grupo terrorista que se apoderó de Gaza en 2007, el que abandonara la zona. No importó que Estados Unidos estuviera —al menos de dientes para afuera— en un combate contra el terrorismo, no importaba que Hamás hubiera desviado los recursos para mejorar las condiciones de vida de los palestinos y los hubiera usado para el equipamiento bélico de sus tropas y la construcción de túneles para atacar Israel; no importaba que los ataques palestinos provocaran la reacción israelí que había motivado la ocupación de la Franja. No importaba lo anterior, el plan de Kerry tenía por finalidad que Israel dejara Gaza sin seguir destruyendo el armamento palestino. El plan, que no lo mencionaba ni tenía la intención de desarmar a Hamás, lo que logró fue unificar a las diferentes facciones israelíes para rechazar la propuesta. Pero no olvidemos que el fondo de los ataques palestinos puede ser otro. Por ello, preocupante como es la situación, no debiera distraer la atención del mundo de otra cuestión igualmente grave: los intentos de Irán por destruir a Israel. Tal vez el conflicto creado por los palestinos no sea sino una cortina de humo a fin de permitir que Irán siga trabajando en sus planes nucleares sin que el mundo preste atención a ello. Después de todo, Irán es el que abastece de armas a Hamás para que destruya a Israel.