Opinión

Donados solo para ese fin, los terrenos del hospital

EN EL BLANCO

Por: Fernando Zepeda

La irresponsabilidad tendrá un costo. Alrededor de 400 millones de pesos se invirtieron. La obra arrancó y se convirtió en la esperanza de miles de familias que habitan los alrededores. Nos referimos al hospital general que hace nueve años comenzó a construirse por los rumbos de Rincón de Urías. Y quedó por decisión de la administración malovista en obra negra. Y lo que es peor, en el más completo abandono. Sin importar todo el dinero público, del pueblo, que se invirtió ahí. Todos opinan sobre el destino que deba darse a esa obra. El gobernador Mario López Valdez deja en el aire la posibilidad de un psiquiátrico. Otros piden que se lo donen a la UAS o a otra institución educativa. Lo que no saben es que esa obra se construyó en terrenos donados. Y en el contrato donde se cedieron los terrenos, hay una cláusula en la que el empresario que lo donó se quiso asegurar que ahí se construyera un hospital. De lo contrario, la donación quedaría sin efecto y el terreno, con lo que se haya construido en él, pasaría de nuevo a ser propiedad del empresario donante. Quien donó los terrenos es el empresario Guillermo Valadez, quien pudiera reclamar el terreno y lo que haya encima de él. La administración malovista, en vez de aprovechar la obra realizada, prefiere mantenerla en el abandono y comprar otro terreno, iniciar la construcción de otro hospital y dejarnos por 25 años endeudados con el constructor y a quien se lo planean dejar para que lo opere. ¡Qué incongruencia!

Beneficiado de la desgracia. Los cruceros turísticos adelantarán su programa de arribos a Mazatlán. Y no es porque los hayan convencido. Mucho menos porque se hayan mejorado los atractivos que se ofrecen. ¡No! Es por los estragos registrados por el huracán "Odile" en Los Cabos, en estos momentos sometidos a intensos trabajos de reconstrucción. Podrían incluso los turistas de cruceros pernoctar en Mazatlán, pues Los Cabos quedó fuera de la ruta. Lo que se antoja difícil de aprovechar es la opción de que muchos de quienes viajan a Los Cabos decidan venirse a Mazatlán. Y es que nuestro puerto enfrenta el grave problema de conectividad aérea. Así es que ni queriendo podrán venir. Este es el problema de fondo que arrastra Mazatlán y que la actual administración estatal no ve o no quiere ver.

De ripley. No se ría. Pero por favor no se ría. Ayer el alcalde Carlos Felton se hizo acompañar de funcionarios municipales, de regidores y hasta del síndico procurador para inaugurar tremenda obra de pavimentación de 54 metros. Si, leyó bien, 54 metros. Claro que para los vecinos de la calle Bahía Kino de la Casa Redonda es un gran paso, pues tuvieron que pasar muchos años para que la calle terregosa tuviera pavimento. Y claro está, a ellos también seguramente les costó. Y se montó todo un gran escenario como si se tratara de una obra magna de kilómetros de pavimentación. Esas son las obras que caracterizan a la actual administración feltonista. Esta y perdón, otra muy, pero muy importante que también mereció el corte de listón con su respectivo evento; el estacionamiento en la Unidad deportiva Juárez. Un regidor comentó: "Vergüenza debería de darles". fernando.zepeda@debate.com.mx