Opinión

Dos años de impunidad

Por  Jorge Luis Lozano

Hoy es una fecha ominosa para el gremio periodístico de Sinaloa. Se cumplen dos años del homicidio del periodista y escritor Javier Valdez Cárdenas. El mediodía del 15 de mayo del 2017, un par de sujetos hizo que Valdez Cárdenas bajara de su unidad y así, a pleno sol y a mitad de calle, le dispararon en doce ocasiones.

Las investigaciones han derivado en la supuesta intervención del crimen organizado para detener la labor periodística de Valdez Cárdenas, concentrada, sobre todo, en analizar y revelar la operación del crimen organizado en el tráfico de droga y la política.

Sin embargo, el hecho no está aclarado del todo y no se ha dado una verdadera procuración de justicia.

El impune asesinato de Valdez Cárdenas ha significado un parteaguas en la labor periodística en Sinaloa, donde los comunicadores están más conscientes de su vulnerabilidad.

La impunidad y la incapacidad de las autoridades para esclarecer el hecho y ejercer la justicia es un hecho que aumenta los riesgos para ejercer en Sinaloa el derecho a informar y estar informado.
La impunidad en el caso de Valdez Cárdenas es un mensaje lamentable de que en Sinaloa se puede atacar a los medios de comunicación sin que haya un castigo verdadero y contundente por ello.

Después de la muerte del periodista sinaloense, el Gobierno federal, que en ese entonces encabezaba el priista Enrique Peña Nieto, anunció una serie de acciones para dar mayores garantías a los comunicadores, no solo de Sinaloa, sino del resto del país.

Se anunció la creación de unidades de protección a periodistas, que con el paso del tiempo han quedado inoperantes e inexistentes, sin ningún avance en las legislaciones ni en la integración de protocolos, planes de contingencia u otras acciones que den mayor confianza a los que ejercemos esa labor.