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EL LUNCH DE LALLY

JAQUE MATE

DAVOS, Suiza. Fue difícil llegar. El equipo de seguridad detuvo un buen rato el acceso, incluso a pie, por la llegada de uno o varios de esos potentados que hacen que todo se detenga para que ellos puedan pasar antes. Mientras pasaban esos poderosos, no sólo yo aguardaba en la nieve para entrar al Hotel Seehof. También Erick Schmidt, el presidente ejecutivo de Google (fortuna, 8 mil 300 millones de dólares, según Forbes), esperaba detrás de mí y se quejaba de los excesos de seguridad.

Tanto los potentados como los demás buscábamos llegar a tiempo al almuerzo de Lally Weymouth, el que el presidente de Islandia, Ólafur Grímsson, uno de los invitados, no el que causó el atorón de seguridad en la entrada, calificó como "el evento más importante de Davos".

A la comida de Lally, que tiene lugar los viernes durante el Foro, acude el quién es quién de Davos. Por primera ocasión asistió este viernes 24 de enero el presidente de México, Enrique Peña Nieto, a quien Lally sentó con ella en la mesa principal junto a personajes como la reina Rania de Jornada, el presidente de Israel Shimon Peres, el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso, el chancellor of the exchequer (ministro de finanzas) del Reino Unido George Osborne y el senador y excandidato presidencial de los Estados Unidos John McCain.

En la reunión, de quizá unas 300 personas, estaba el príncipe Turki de la familia real saudita, el primer ministro de Haití, el presidente de Ruanda, el propio Schmidt de Google, el presidente de JPMorgan Chase Jamie Dimon, el premio Nobel de economía Joseph Stiegliz, el profesor de administración de Harvard Michael Porter, el gurú del desarrollo asiático Kishore Mahbubani y muchísimos más, todos ellos destacadísimos en sus campos de acción.

Elizabeth Graham Weymouth, a quien todo el mundo conoce como Lally, es una periodista estadounidense reconocida principalmente por sus entrevistas y reportajes internacionales. Actualmente ocupa el cargo de subdirectora editorial (associate senior editor) del Washington Post, periódico que fue propiedad de su familia hasta que fue adquirido recientemente por Jeff Bezos de Amazon. Lally es hija de Philip y Katharine Graham, que fueron editores (publishers) del Post. Su madre ocupó la responsabilidad durante la cobertura de Watergate en la que se comportó con una valentía extraordinaria. Su hermano Donald fue también editor del periódico y desde 2008 lo es su hija Katharine Weymouth.

Lally ha ganado fama con entrevistas para el Post y para Newsweek, semanario que también fue propiedad de su familia, con personajes como Benazir Bhutto de Pakistán, Muammar Gaddafi de Libia, Hugo Chávez de Venezuela, Mahmud Ahmadineyad de irán y muchos más.

En su tradicional almuerzo de los viernes en Davos, Lally pide a algunos de sus invitados que tomen la palabra de manera muy breve. Este viernes 24 de enero se lo solicitó primero a Peña Nieto, quien ofreció una versión resumida de las reformas que ha realizado. Lally misma le sirvió de Cicerón a Peña Nieto y lo presentó con algunos de los personajes internacionales que acuden a su lunch.

Quizá la participación del presidente de México en el almuerzo privado de Lally fue más importante que cualquiera de sus presentaciones públicas en Davos. A la plenaria, a la cena latinoamericana y a la mesa sobre la Alianza del Pacífico acuden nada más quienes están interesados en Latinoamérica. Al almuerzo de Lally asiste un grupo muy diverso y de muy alto nivel, precisamente el tipo de personas que un presidente busca en Davos.

PESE A IMPUESTOS

El presidente aprovechó su visita a Davos para anunciar grandes inversiones en México de Cisco, PepsiCo y Nestlé. El que haya en el grupo proyectos en alimentos de alto contenido calórico y comida para mascotas sugiere que las empresas no piensan que los nuevos impuestos afectarán la demanda.