Opinión

El Baluarte espiritual

BANDERA

Por  Rodolfo Peña Farbel

El Baluarte espiritual(Imagen ilustrativa/ Pixabay)

El Baluarte espiritual | Imagen ilustrativa/ Pixabay

Un BALUARTE es una fortificación para la defensa contra los enemigos, construido y armado con el propósito de que sea inexpugnable y no pueda ser dominado. En esta ocasión me refiero a la cuestión espiritual, que involucra el alma, la mente y los sentimientos, que son los elementos que dan forma a la voluntad, de la que emanan nuestros actos y conforman la personalidad, que debe perfilarse siempre, sólidamente, con orientación a lo que es bueno y rechazo de lo que es malo.

En nuestra sociedad, ese BALUARTE DE NATURALEZA ESPIRITUAL ha sido forjado por LAS MUJERES MEXICANAS, herederas habituales de la virtud que se deriva de los mandatos y enseñanzas de la Ley de Dios, inscrita en sus corazones y es el elemento fundamental de la feminidad. Pero tenemos enemigos que, adoptando multitud de disfraces y maniobras estratégicas, están atacando al BALUARTE que tradicionalmente ha sido el germen de la moralidad pública, asistida por su naturaleza casi angelical, aunque muchas mujeres, como seres humanos vulnerables y frágiles, han caído en las trampas de las diversas seducciones urdidas por las perversas instituciones globalistas transnacionales, como comunismo, socialismo, liberalismo, protestantismo, libre comercio, ONU y Unesco, feminismo, progresismo, masonería y modas indecentes, además de tráfico de drogas, publicidad corruptora e “ideologías” perturbadoras.

Algunas mujeres han sido revolucionarias terribles y agitadoras, como la española Dolores Ibárruri, apodada la Pasionaria, Belén Zárraga, Simone de Beauvoir y una inglesa, fundadoras del feminismo, que degrada a las mujeres en su campaña de “liberación de la mujer”, tan injusta que las expone a mil peligros y escándalos, convertidas en boxeadoras, pesistas, policías, guerrilleras, jugadoras de futbol, políticas y diversos oficios impropios para ellas, todo ello en el ambiente del libertinaje.