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El Congreso y la transformación de México

La semana pasada, México fue sede de un importante evento internacional: la Reunión de la Red Parlamentaria Global de la OCDE. A ella acudieron legisladores de los países miembros de la OCDE, así como su Secretario General, José Ángel Gurría y destacados funcionarios de este organismo.

La realización de ese evento en México no es casualidad. Este año se cumplen dos décadas del ingreso de nuestro país a la OCDE. Fuimos el primer país latinoamericano y uno de los primeras emergentes en ser miembros con derecho de este organismo. Esto nos ha permitido producir indicadores económicos y de gobierno, ajustándolos a las prácticas internacionales; nos ha ayudado a fortalecer políticas públicas, compartiendo experiencias con naciones líderes, así como transformar nuestra economía y convertirnos en un país más abierto, con mayor compromiso con el libre comercio, la competitividad y la productividad.

En ese contexto, es muy positivo que la OCDE busque trabajar de manera conjunta con los poderes legislativos. Es en los Congresos donde se discuten y aprueban las leyes que dan forma a las políticas gubernamentales. Y es justamente en el Congreso mexicano, donde se han y se siguen debatiendo muchas reformas que la OCDE ha promovido para mejorar el desempeño económico del país. Las reformas estructurales aprobadas en la LXII Legislatura dan testimonio de ese compromiso con México.

En este contexto, creo que México tiene en lo inmediato tres grandes retos:

Implementar las reformas de manera eficiente y transparente. Para ello, los legisladores tenemos que construir y aprobar leyes secundarias bien diseñadas con rigor técnico y con visión de futuro. Y al gobierno le corresponderá actuar con responsabilidad en su implementación. En efecto, una vez aprobada la legislación, será indispensable que el gobierno implemente las reformas con oportunidad, para que su impacto en la economía sea positivo y oportuno.

El segundo es dinamizar el crecimiento y la generación de empleo mediante políticas públicas eficaces. Las reformas han ocupado buena parte del reflector en el debate sobre el futuro del país. Y qué bueno, porque se trata de cambios importantes. Pero el crecimiento del país no se agota en las reformas. Hay mejoras en las políticas públicas que México necesita para crecer más. Impulso a la innovación, a la competitividad, mejora en la calidad y oportunidad del gasto público son acciones que el gobierno puede tomar para detonar un mayor crecimiento.

Por último consolidar el Estado de Derecho como fundamento para el desarrollo de largo plazo del país. Construir una economía plenamente desarrollada pasa por la construcción de una sólida cultura de la legalidad y el combate a la impunidad y a la corrupción.

Claramente, vivimos en tiempos de cambios, de retos y oportunidades. Por eso, si queremos fortalecer el apoyo a la democracia, y que las leyes y las libertades sean el cimiento del progreso, tenemos que ofrecer resultados a los ciudadanos. El reto no es menor, especialmente para los poderes legislativos. Los diputados debemos poner toda nuestra experiencia y voluntad para dar soluciones a los problemas concretos de la gente. Tenemos que ir más allá del diagnóstico y poder imaginar respuestas novedosas, a fin de seguir transformando a México. El Legislativo está trabajando en esa dirección.

Twitter: @jglezmorfin