Opinión

El Granito de Oro

Por: Marco Antonio Berrelleza

El 11 de agosto de 1915, el general Rafael Buelna Tenorio contrae matrimonio con su novia Elvira Serría, hija de Gervasio Serría, de origen español, y de Elvira Escudero. El enlace se realiza a las doce de la noche ante Lucas Partida, juez del Registro Civil, del pueblo de Ahuacatlán, Jalisco. Firmaron como testigos el propio Serría y los compañeros de armas del joven general, Guillermo Vidales, Pedro Caloca y Julio Gutiérrez. Del matrimonio nacieron Rafael, en mayo de 1916, en San Francisco, California; y Pablo, en septiembre de 1921. Rafael Jr. murió de tétano a los 10 años de edad. Luisa murió de pena, por haber perdido a su esposo y a su hijo, en 1928.

En efecto, en 1924 sus ideales revolucionarios lo llevaron a enfrentarse al presidente Álvaro Obregón, su antiguo compañero-enemigo en los campos de la Revolución mexicana. Al atacar la ciudad de Morelia, “el Granito de Oro surgido de las vetas del ideal revolucionario”, cayó para no levantarse más.
Nacido en el pueblo de Mocorito, el 23 de mayo de 1890, se convirtió en el mayor héroe sinaloense por la grandeza de sus ideales. Es el personaje favorito de los universitarios rosalinos institución en la que estudió y abandonó para lanzarse, a pesar de su juventud, a cambiar la situación agobiante del pueblo mexicano. Su nombre vuela por todos los confines de Sinaloa.