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Por  El Ingenio

Billy Chapman, alcalde de Ahome.(EL DEBATE)

Billy Chapman, alcalde de Ahome. | EL DEBATE

Desviar la atención. Dicen que creyendo que los ahomenses se “chupan el dedo”, el alcalde de Ahome, Guillermo “Billy” Chapman, tiene en marcha una estrategia de desenterrar la presunta corrupción de administraciones priistas y panistas pasadas, pero para tratar de encumbrir las de su administración.

Tras su ausencia de la que no ha querido dar explicaciones, reapareció con desplantes, propias de él, y un discurso agresivo al grado de acusar que en el municipio hay “politiquillos” del PRI y PAN que son una “banda de pillos”. Asumió una actitud de víctima de los que, según él, perdieron sus privilegios. Los observadores notaron que eso tenía una intencionalidad: tender una cortina de humo para desviar la atención de los presuntos actos de corrupción en que se le vincula de una forma u otra y de sus funcionarios a quienes, dicen, protege. Por eso, muchos le dan validez a la postura del líder de Morena, José Borunda, de que Chapman “se va a morder la lengua” al calificar a los políticos del PRI y PAN de “pillos”.

Negociazo. Al rosario de casos escandalosos, a Chapman se le agrega el negociazo que están haciendo con “el tesoro” municipal que dice cuidar, pero ahora se sabe que para que sus colaboradores se despachen con la cuchara grande. Ahí están las investigaciones contra su director de Comunicación Social, David Membrila, señalado de saquear el erario mediante Radio Conecta con un convenio mensual de casi 100 mil pesos.

Es de todos conocido que el funcionario es el que “parte el queso” en esa radio.  Para no quedarse atrás, el director de Inversiones Paúl Corona es señalado de ser proveedor de la comuna y Japama. En una jugada propia y triangulada con uno de sus empleados de una empresa ligada a él, Corona ya lleva a sus bolsillos más de un millón y medio de pesos. De esto la síndica procuradora Angelina Valenzuela ya tiene un procedimiento administrativo en marcha.

Uno más: una hija del director de Promoción Económica Arturo Guadalupe Mercado Mexía, es proveedora de la comuna. Por esto y más Chapman queda más que exhibido. Su estrategia de señalar a los del pasado es su control de daños. A la viveza pues.
 
El show. Los señalamientos al aire contra los “politiquillos” priistas y panistas de administraciones pasadas es su primer paso para sofocar el escandalo del negociazo que hacen del “tesoro” municipal sus funcionarios, pero como no le resultó ahora Chapman sale con que dentro de dos semanas dará a conocer las irregularidades en que las administraciones pasadas incurrieron en el manejo del erario.

O sea, va a abrir la expectativa para su show como cuando hizo público lo de los proyectos ejecutivos, pero que quedó en nada. No pasaron muchos días para que a Chapman le reventara la adquisición de las ambulancias que no llegaba a dos horas de darse el fallo del ganador que tener las unidades en Palacio Municipal y aún cuando no habían firmado el contrato. ¡Vaya licitación!.  

Obsesión. La estrategia chapmista incluye manipular a los vecinos de la colonia San Francisco para golpear “a los del pasado”. Empleados de la comuna se metieron en el problema para “azuzar” a los inconformes con la instalación de la gasolinera en  ese lugar. Ayer los vecinos llevaron a un acto, donde estaba el gobernador Quirino Ordaz, una manta atacando al exalcalde y hoy secretario de Desarrollo Social, Álvaro Ruelas Echave.

Sin embargo, las cuentas no les salen porque cuando Gregorio Molina, entonces director de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, expidió licencia de uso de suelo para esa gasolinera ¡Ruelas Echave ya no estaba en la administración municipal!. Algunos vecinos ya lo saben, pero le sigueron la corriente a gente de la comuna para llamar la atención del gobernador Quirino Ordaz. Que manera de hacerlo.