Opinión

El Ingenio

Con “hueso” y dinero la diputada Cecilia Covarrubias quedó a mano. Fue tanta la avaricia que Flora Miranda mejor se fue del grupo

Por  El Ingenio

No que no. Al final, la diputada local morenista ahomense Cecilia Covarrubias no logró ayer tumbar a Graciela Domínguez como coordinadora del grupo parlamentario de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, pero sí obtuvo una vicecoordinación.

Con esa posición y que les incrementen los recursos para viáticos y les asignen 25 mil pesos para la gestión social, ya quedaron conformes los legisladores morenistas, entre ellos otro legislador ahomense Juan Ramón Torres Navarro, quien quedó en el Comité de Administración de la bancada. O sea con “hueso” y dinero ya Covarrubias y los otros diputados, incluido el diputado fortense Gildardo Leyva, quedaron a mano.

Fue tanta la avaricia de los diputados que su actitud enfadó a la diputada Flora Miranda, quien hasta renunció al grupo parlamentario. Cecilia Covarrubias, Juan Ramón Torres, Gildardo Leyva y demás enseñaron el cobre. Decían que no iban por el dinero y ya se vio que sí.

Indiferentes. Como no les conviene por la evidente corrupción que salió a flote, la tesorera Ana Ayala Leyva y la directora de Cobranza, Onisa Juárez, le sacaron la vuelta al asunto de la expedición de recibos de pagos falsos, lo que indica que el dinero de los contribuyentes no van a las arcas municipales sino a los bolsillos de algún funcionario de esa dependencia. Y ni siquiera la despistaron con el ofrecimiento de que iban a tomar cartas en el asunto para saber quién estaba haciendo esas maniobras, sino que se remitieron a seguir el guión de que ellas no eran las facultadas para determinar si los documentos presentados por los contribuyentes que comprobaban el pago era falsos o verdaderos.

En el exceso de la indiferencia a un tema que debe de ser considerado prioritario por oler a corrupción, y más que se la dan puritanas, siguiendo los pasos del alcalde Guillermo “Billy” Chapman, las funcionarias remiten a los quejosos a que interpongan la queja al Órgano Interno de Control cuando deberían ser las más interesadas en hacerlo ellas. Pero como el caso les quema las manos no les interesa a las líderes del grupo SAT, que tanto alaba el alcalde.

La herencia. Si alguno pensó que con la llegada de Alfredo Padilla como director de Comunicación Social del Ayuntamiento de Ahome se habían desterrado las prácticas de hostigamiento a los reporteros, se equivocó rotundamente. El sello de David Membrila quedó como herencia, lo que no le hubiera costado su cargo porque es el mismo estilo de Chapman, pero por su voracidad y descaro no lo pudo sostener y lo despidió.

Ayer, el fotógrafo de esa dependencia Juan Carlos Quiroz se dedicó a grabar a los reporteros cuando hacían su trabajo con las funcionarias de Tesorería en torno al caso de las transas en el pago del impuesto predial urbano. No faltan ocurrencias en la administración chapmista.

En contra. La reacción de los regidores sobre la posibilidad de que el alcalde Chapman reviva a Andrés Estrada Orozco como director de Participación Ciudadana fue coherente, contrario a lo que algunos pensaban. Se creía que ya estaban domesticados por el alcalde en ese tema, pero no porque rechazaron que Estrada Orozco regrese a la administración pública.

El colmo sería que si por ellos salió como secretario de la comuna, lo aceptaran como director de Participación Ciudadana.

Lo que no aclaran los regidores, como el petista Raymundo Simons, es que si el exsecretario sigue cobrando o no en la comuna, como se ha especulado en las pláticas de café.

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