Opinión

El Ingenio

Dicen que como anillo al dedo le quedó los calificativos de “ignorantes y perversos” que hizo la rectora de la UAIM a los diputados

Por  El Ingenio

Duro y a la cabeza. Dicen que como anillo al dedo le quedó los calificativos de “ignorantes y perversos” que les endilgó la rectora de la Universidad Autónoma Indígena de México, María Guadalupe Ibarra Ceceña, a los diputados locales que aprobaron destituirla por supuestos malos manejos económicos y estar involucrada en la Estafa Maestra.

Ibarra Ceceña no tardó mucho en responderles y lo hizo porque sabe que el pleito lo tiene ganado a los legisladores priistas, panistas, petistas y algunos morenistas.

Más allá de los calificativos, la rectora centró su defensa en que el Congreso del Estado no tiene las facultades para destituirla. Cuando la tuvieron no lo hicieron, por lo que ahora la embestida en su contra tiene el tufo político. El que la puede cesar es el Consejo Universitario.

Sin embargo, cuando reciba el punto de acuerdo le va a dar palo porque eso de imputarle de que está involucrada en la Estafa Maestra es de risa. A los que están realmente involucrados ni los tocaron. ¡Ah que diputados!  

Lucro político. A la que de plano se le pasó la mano es a la diputada morenista Cecilia Covarrubias a quien le empezó el gusanito del culto a la personalidad y, aunque lo niegue, su campaña disfrazada en apoyo social. Lo que pasa es que Covarrubias entregó un módulo de baños en la escuela primaria Club de Leones de la colonia Texas. Ella colaboró como los padres, pero en el acto la diputada se llevó todo el crédito: colocó una lona grande como escenario en el presídium con su nombre. Y no quiere que se interprete que es su arranque de campaña para repetir como diputada o que aspire a la alcaldía de Ahome. Ni la burla perdona.

Oportunismo. Pasaron los tres días que él mismo puso de plazo para darles resultados, pero el coordinador de Programas Federales Integrales en Sinaloa, José Jaime Montes Salas, no ha dado color de que así sea para que los productores del Valle del Carrizo y El Fuerte reciban el pago de su producción que le entregaron desde hace nueve meses al dueño de Multigranos, Carlos Ramírez. Por eso, algunos ya dudan de que el problema se vaya a resolver por su intervención, la cual él mismo tramó.

Dicen que Montes Salas les pidió a los productores tomar la caseta de cobro de San Miguel, lo cual hicieron, y a donde se presentó para decirles que le dieran tres días de plazo y aparecer como salvador. Sin embargo, algunos ya lo ubican como oportunista, que quiere capitalizar políticamente el problema.

Desde que inició el conflicto no había mostrado interés en el problema hasta que ya están encima las acciones legales en contra del empresario a quien ya lo ajustaron, lo que pidió desde un principio el diputado local y líder cenecista en Sinaloa, Faustino Hernández: ya lo sentaron a declarar en la Vicefiscalía General del Estado. ¿Pero qué ha hecho Montes Salas para que pague?

Pifia. Los regidores de la Comisión de Gobernación del Cabildo ahomense están quedando mal. El acuerdo de  suspender dos meses de sus funciones a la síndica de la Central Mochis, Irma Delgado, por sus desfiguros que hizo en apoyo al alcalde Guillermo “Billy” Chapman en la sesión de Cabildo no dejó satisfechos a muchos porque tiene el sello de protegerla.

Tan es así que desde la denuncia que interpuso el regidor del Partido Sinaloense, Fernando Arce, va rasurada. Solo contempla el episodio que hizo en Cabildo, pero se omite su arenga a los acarreados en los pasillos de Palacio Municipal para linchar al youtuber Paúl Velázquez que al día siguiente sufrió un atentado a balazos. Ni modo que no sepan esto último, lo que es más delicado que por lo que la están enjuiciando. Incluso, lo están haciendo con los pies. Primero sacan el acuerdo y luego, el martes, quieren llamarla a declarar. La pifia tiene el tamaño de la simulación de los regidores.

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